Abrid las puertas a Cristo

Juan Pablo II dijo: No teman ¡Abran de par en par las puertas a Cristo! quien deja entrar a Cristo no pierde nada, nada absolutamente nada de lo que hace la vida libre, bella y grande. Solo con la amistad con Dios se abren las puertas de la vida. Nos encontramos los católicos en el tiempo litúrgico de Adviento, que es tiempo de espera y conversión de esperanza en memoria de la primera y humilde venida del Salvador en nuestra carne mortal. En este bonito tiempo la iglesia invita a mantener momentos fuertes de lectura bíblica, oración, conversión y práctica de buenas obras. Hoy vivimos un mundo que bombardea la propaganda para el comercio y consumismo, con equilibrio debemos vivir un tiempo de austeridad controlando nuestros gastos familiares y mirar el acontecimiento extraordinario de la venida de Jesús como Luz del mundo. La corona con las velas nos invita a vivir la espera a Jesús. Volvamos a la mirada del pesebre como San Francisco que contempló en la creación la belleza divina; volvamos a dar el tiempo a Dios para agradecer por este año que vamos culminando con los éxitos y fracasos humanos. Nunca perdamos la esperanza de vivir el amor divino en las familias en el respeto, la paz, la solidaridad y la felicidad. Volvamos a cantar al Niño Jesús, alabad al Señor que la música es buena nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. Elevemos nuestro espíritu como hijos de Dios para que la Navidad sea un encuentro de Amor y Espiritualidad.