A 222 años de una gesta periodística

En momentos en que para la clase periodística se presentan más riesgos, menos libertades y mayores encrucijadas legalistas, se cumplen hoy 222 años de un hecho histórico y de real valía.

Con amplio sentido de patria, los periodistas recordamos aquel 5 de enero de 1792, fecha en la que circuló el primer número del periódico ecuatoriano “Primicias de la cultura de Quito” que a la postre se convirtió en la clarinada para nuestra independencia. Fue aquella mañana que cambió una triste realidad, “en circunstancias en que las densas vendas del oscurantismo  y las aduanas espirituales cuidadas por los hombres negros de la Inquisición se mantenían vigilantes y dispuestas a exterminar todo brote que pudiera despertar la conciencia independentista en las tierras del nuevo mundo”, como lo dijo Gonzalo Guerrero en un análisis publicado en 1984. Y es que contra todo obstáculo “chocó” el “duende” Eugenio de Santa Cruz y Espejo, el hombre excepcional y predestinado precursor de nuestra libertad que posibilitó la temeraria aventura de editar un periódico con nuevas ideas, nuevas luces, trascendentes vivencias. El periodismo ecuatoriano ha jugado importantes roles en la historia del país y el futuro no debe detenerse porque hay un pasado de gloria y un presente ávido de nuevas gestas que dibujan un camino difícil sí, pero que nos invita a ser más proactivos, unidos y protagonistas, junto a las y los ciudadanos que saben que la tarea comunicacional con ética, es importante en democracia.