307 peluquerías funcionan en Ibarra

Ibarra. Cortarse el cabello parece algo sencillo, pero a la hora de escoger una peluquería ideal que garantice ese look perfecto que todos buscamos, no es fácil.

En Ibarra, la estadía de miles de extranjeros ha hecho que este tipo de locales aumente en los últimos años.

Actualmente, según datos de la dirección de Gestión Ambiental del Municipio de Ibarra, entidad que otorga el permiso de suelo para el funcionamiento, hay 307 peluquerías.

Durante un recorrido por las principales calles de la ciudad pudimos constatar que hay varias peluquerías.

Por ejemplo, en la avenida El Retorno, en Los Ceibos existen nueve peluquerías, en la avenida Atahualpa hay 10 y en la Bolívar 19.

Algunas personas que realizan este tipo de trabajos no tienen un título profesional, sin embargo, la experiencia hace que se conviertan en expertos al momento de cortar el cabello o pintar las uñas.

Mateo Andrade solo trabaja en el cabello de los hombres, tiene dos años en este arte y contó que aprendió viendo a un barbero.

Tiene 18 años y aseguró que la clientela ha disminuido porque “las barberías están de moda”.

Indicó que muchos migrantes venezolanos se han acercado al local donde trabaja para pedir empleo.

Preparación. Otras personas, sobre todo mujeres, deciden prepararse en esta profesión. En el Instituto Técnico Imbabura hay alrededor de 80 personas estudiando belleza.

Jaime Galeno, rector de la institución, explicó que las autoridades deberían controlar estos locales “y garantizar a los ciudadanos que mientras vamos a hacernos un tratamiento sea efectuado por un profesional”.

Los títulos del instituto son otorgados por el Ministerio de Trabajo y la Junta Nacional de Defensa del Artesano.

Con el cliente. Martha Burbano es estilista profesional y contó que sí se ha dañado la plaza de mercado, “algunos ni siquiera tienen los conocimientos básicos, esperamos que las autoridades realicen un control”.

Además, indicó que en este trabajo hay que tener medidas de sanidad como un esterilizador, “hay que saber manipular los productos porque son de uso directo con los clientes”, agregó Martha.

Asimismo la propietaria de otra peluquería con cinco años de existencia, Sonia Báez, añadió que siempre se reduce la clientela, “las personas saben irse a los otros locales”.

Manifestó que es artesana calificada y presta sus servicios con precios cómodos porque no cobra IVA.

“Hay mucha competencia para todo”, dijo Sonia, quien contó que según un distribuidor, de cinco nuevas peluquerías que se abren cada semana, tres se cierran. Andris Chirinos es de Venezuela y desde agosto, trabaja en nutrición capilar en una peluquería ubicada en la Bolívar, señaló que en su país se desempeñaba como instructor, trabajó con casas comerciales de tinte para cabello, entró a la academia de estilismo y así es como Andris se viene preparando en el arte de la belleza.

Trabajo. Según datos de la Dirección Regional del Ministerio de Trabajo, de enero hasta la fecha en la zona 1, se han realizado 213 inspecciones de trabajo. De ese número, 174 extranjeros se encontraron trabajando.

Mientras que por incumplimiento de la legalización de documentos de los empleados, se ha sancionado a seis personas entre naturales y jurídicas, se conoció.

Sonia Báez, artesana calificada, hace un tratamiento capilar a una de sus clientes en su peluquería que tiene cinco años de existencia.
Marilyn Erazo, estudiante del Instituto Técnico Imbabura, hace una limpieza de manos a su compañera Diana Cevallos.