30 por ciento de los partos se realiza de forma vertical

Otavalo. María Guerrero Lanchimba llegó hasta el hospital San Luis para un control prenatal.

Se encuentra en estado de gestación y quiere que su alumbramiento sea de forma vertical.

Rosa Colta, es la partera que le atiende y conoce de los saberes ancestrales.

“Está en buena posición y el embarazo está normal”, dice la comadrona quien es parte de un equipo exclusivo de trabajo que se dedica a conservar las tradiciones ancestrales de los pueblos kichwas del cantón.

Para Diego Buitrón, director del hospital esta iniciativa es parte de la normativa ‘ESAMyN’, que se cumple en la casa asistencial.

“Es una estrategia que comprende algunas líneas de atención durante el embarazo, parto y lactancia materna. Esto garantiza que el embarazo transcurra con todos los cuidados necesarios”, puntualiza.

Presente. En el San Luis existen dos salas de parto, una quirúrgica tradicional y una intercultural que tiene gran acogida. Esta sala se construyó con un ambiente de hogar. La luz, el calor y las cosas que se encuentran alrededor, intentan trasladar a la mujer embarazada a la confianza de su casa. Además se mantiene la costumbre de los antepasados, quienes llamaban a la partera para asistir con las labores de parto.

El 30% de los partos que se realizan en esta casa de salud se ejecutan en la sala de alumbramiento intercultural.

‘ESAMyN’. Es la Normativa sanitaria para la Certifica-ción de Establecimientos de Salud como Amigos de la Madre y del Niño.

Esto busca disminuir la mortalidad y morbilidad materna y neonatal a través de la atención adecuada a la gestante, el parto humanizado, y el apoyo, protección y fomento de la lactancia materna.

Rosa Colta realiza el control manual a María Guerrero Lamchimba quien dará a luz próximamente.
Verónica Espinosa, ministra de Salud, durante una visita realizada al hospital destacó la importancia de esta iniciativa local.