30 años a la espera de justicia

alfaroBuscar la revolución con Alfaro Vive Carajo, AVC, lo llevó a la muerte. Lo llamaron terrorista y se convirtió en uno de los más buscados durante el Gobierno del presidente León Febres Cordero.

A Arturo Jarrín, líder del grupo subversivo lo atraparon en Panamá el 24 de octubre de 1986 por orden de Antonio Noriega, gobernante de ese país en aquella época, y por cumplimiento de un pedido de Febres Cordero.
Al líder de AVC lo trasladaron a Quito y el 26 de octubre de 1986 fue asesinado en Carcelén.

Jarrín estaba prófugo de la justicia pues escapó del exPenal García Moreno.
Giro total. El 3 de mayo de 2007, el Gobierno de Rafael Correa crea la Comisión de La Verdad que tuvo acceso a los documentos de este caso.

Según el Resumen Ejecutivo, publicado, en parte, por Diario El Telégrafo el 28 de abril de 2016, la Comisión precisa que en la detención de Arturo Jarrín Jarrín en Panamá no se habrían respetado los procesos de extradición. También especifica que en Ecuador, Jarrín fue torturado, violentado sexualmente y que apareció asesinado en el barrio de Carcelén. La Comisión recogió la versión de la Policía, que argumentó que se trató de un enfrentamiento y que el fallecido no se habría encontrado en Panamá.

En noviembre de 2016 el fiscal General del Estado, Galo Chiriboga, emite dictamen acusatorio contra 12 procesados.
La audiencia preparatoria de juicio se realizó el 16 y 17 de noviembre y fue suspendida por lo que hasta el momento se espera la fecha para la jueza Sylvia Sánchez retome el proceso legal. Alexandra Jarrín vive en Ibarra, también formó parte de AVC y es hermana de Arturo.

“El caso del juicio es por detención ilegal, tortura y ejecución extrajudicial”.
Están implicados ocho policías en servicio pasivo (sp), un militar (sp), dos civiles y Antonio Noriega, exgobernante de Panamá. “Por la cabeza de mi hermano perdían cinco millones de sucres, un mismo compañero vende la información. Era Fabián M. infiltrado en Alfaro Vive…”.

“Cuando recibimos el cadáver de Arturo, tenía señales de las esposas, tenía moretones en la espalda, en la cara, sus dientes estaban cercenados. El cuerpo de Arturo era terrible y eso en un enfrentamiento no se puede dar”, cita Alexandra.
El cadáver de Jarrín fue exhumado y se comprobó que cuando lo dispararon más de 20 veces él estaba de rodillas ‘no hubo tal enfrentamiento con la Policía’.

Arturo Jarrín tenía 29 años cuando murió.Alexandra pide justicia. Ella piensa que luego que lo detuvieron en Panamá, “lo justo era que lo trajeran al penal y que cumpla el tiempo que sea, pero estaba con vida y ellos se convirtieron en jueces y lo mataron…”.