2015 se va con creatividad

portadilla-ibarra“Faltan cinco pa’ las doce el año va a terminar me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá…” “Yo no olvido el año viejo porque me ha dejao cosas muy buenas… me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra” son dos canciones que no faltan cuando el “viejo” está en las llamas y, en ese momento, es cuando la nostalgia del año que se va se mezcla con la emoción de lo que vendrá en el nuevo año.

UNIDAD Y TRADICIÓN
Mide 7,50 metros y representa al villano Grun, de los Minions, acompañado de tres figuras que superan el metro de altura.
Patricio López es uno de los siete jóvenes que desde hace tres años elabora monigotes en el barrio 10 de Agosto, ubicado cerca del periférico sur de Ibarra.
Guadúa, alambre, carrizo y papel, son los materiales que en cuatro meses se convirtieron en figuras idénticas a los personajes de la película infantil.
200 dólares es lo que ha invertido el grupo de amigos y sus familiares, solo con el único fin de que la gente del barrio se divierta.
La esquina de las caretas existe en la Sucre y Colón hace más de cinco décadas y está abierto al público en toda la temporada del año.
Diana Avellaneda, propietaria de la Casa de la Máscara, comenta que la careta de Rafael Correa, que se reconoce por sus ojos verdes, es una de las más solicitadas, La que no pasa de moda y siempre se vende es la del expresidente Abdalá Bucaram.
Los futbolistas tampoco faltan, especialmente los seleccionados ecuatorianos.
Figuras de policías y hasta el desaparecido Freddy Krueger, de la película de terror, se encuentran listos para ser “sacrificadas” en el último minuto de 2015.
Mujeres anónimas, algunas con cabellera blanca, también están en la fila del almacén de caretas. Diana recuerda a Rosalía Arteaga la expresidenta, como uno de los rostros que también en alguna ocasión formó parte de la lista de máscaras.
Desde dos dólares, es el precio de las caretas que se comercializan en el local de Diana.
Personajes risueños, tristes, angelicales y endemoniados, de cuentos de hadas y de terror, súper héroes y villanos, hombres y mujeres, de todo, para despedir con alegría a este 2015, cuando las campanas anuncien que el año viejo se va y correr a abrazar a los seres queridos para desearles lo mejor en 2016…