2014

jacinto salasConvencional o no, la fecha marca el inicio de un nuevo período que trae promesas, visiones, proyectos y, sobre todo, deseos. Que se multiplican. Unos serán modestos, otros, casi inalcanzables, pero todos responden a aspiraciones íntimas que buscan, en ocasiones, suplir carencias. En otros,  expresan más que intereses o necesidades, sueños y esperanzas más allá de ventajas y ambiciones.


“Feliz y próspero año” puede parecer una fórmula simple pero para muchos tiene significados profundos. Algunos lo condensan en dos palabras: salud y trabajo. Otros llevan su deseo mucho más lejos, a la fortuna. Quien hay que sitúa su esperanza en el amor y otros más en propuestas nobles, generosas como la paz.
Para un importante grupo de ciudadanos, “Feliz 2014 para el pueblo ecuatoriano” debería significar  la consolidación de la democracia, de la verdadera democracia.  Esa que se fundamenta en el sometimiento a la ley y el respeto irrestricto a los derechos de los ciudadanos.  Vida democrática cuya mayor expresión radique en la tolerancia, en la aceptación de la divergencia, en el rechazo a toda forma de maniqueísmo que divide a la sociedad en buenos y malos, en partidarios y opositores, en triunfadores y perdedores, unos con plenitud de derechos y otros sin ellos.
No habrá un buen año si no se promueve la construcción de una verdadera democracia, democracia de largo aliento  sin el concurso de todos los ciudadanos, únicamente con la imposición de una aunque innegable mayoría, es transitoria. Como tampoco se la puede levantar, asentándola en el miedo y el temor, en el riesgo de sutiles formas de presión, o hilvanándola con los hilos de la propaganda.
Quién diera que 2014 marque el inicio de la búsqueda honesta y constante de la unidad ciudadana, de la consolidación de nuevas tendencias y formas de hacer política. El punto de partida, de un verdadero cambio que no se limite a la transformación de la infraestructura física del país, sino que apunte, sobre todo, a apuntalar un clima de respeto irrestricto a la ley, y a los derechos de todos los ciudadanos.

 

Jacinto Salas Morales
salasjacinto@yahoo.com