20 mil personas disfrutan de espacios regenerados

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Ibarra.- Con sus guantes de arquero puestos y con una pelota de fútbol en sus manos, casi a diario, David Cabezas, un niño afrodescendiente de ocho años, visita el Polideportivo Azaya Centro. Vive a pocos pasos del regenerado espacio público y por ello se siente afortunado.


Quiere ser futbolista y en la cancha de césped sintético del nuevo parque sueña con lograrlo. Cada partido que organiza con sus amigos es la oportunidad para entrenar y desarrollar sus habilidades. “Sólo cuando tiene muchas tareas escolares no sale a jugar con nosotros”, comenta entre risas, Dalton Chala, su mejor amigo.

 

Testimonio. Él en cambio sueña con ser el máximo goleador de la selección ecuatoriana de fútbol y superar a su ídolo, Agustín Delgado. Aquellos sueños tomaron fuerza cuando pisaron por primera vez la hierba artificial del polideportivo. Lo hicieron el 29 de abril, día  en el que la infraestructura fue inaugurada. Desde ese momento se apropiaron del lugar.
“Antes el parque era muy feo y sucio.
La cancha era de cemento pero tenía muchos huecos y no daban ganas de jugar. Además había un grupo de jóvenes que usaban el espacio para tomar trago y otras cosas malas. Por eso mi mami no me daba permiso de salir”, recuerda David mientras se divierte.