Comunidad y Prefectura se organizan en mingas ante recorte de presupuesto para vialidad

La Prefectura de Imbabura informó mediante un comunicado que la situación económica es un limitante para brindar una amplia cobertura vial en el sector rural de la provincia, más aún, tomando en cuenta que, entre el 2020 y 2021 registra un recorte considerable de sus recursos, por parte del Estado, debido a la crisis, agudizada por la pandemia de la Covid-19.

Ante este hecho, el organismo provincial informó que puso en práctica una alternativa para hacer efectivo el mantenimiento de los caminos en las parroquias del territorio.

El prefecto Pablo Jurado, convocó a los gobiernos parroquiales a una minga y a una alianza para ejecutar una tarea permanente de trabajo, que permita a la ruralidad disponer de vías en perfectas condiciones para la movilización.

En San Pablo de Lago, parroquia del cantón Otavalo, las autoridades locales dieron luz verde a esta tarea y además decidieron ser parte del trabajo. No es la primera vez que en esta localidad se emprendan acciones conjuntas para atender las necesidades de los habitantes, pues en los últimos años, en este territorio, gracias al esfuerzo compartido se han ejecutado obras de vialidad importantes que están al servicio de la gente.

En estos días, una microempresa, conformada por los comuneros, se encarga de realizar el mantenimiento rutinario de los caminos principales. Su jornada empieza a las 7:00 y finaliza a las 15:00, tiempo en el cual limpien las alcantarillas, las cunetas, reparan los daños existentes, desalojan la vegetación y materiales para que el tránsito fluya sin ningún inconveniente.

Jordan Casco lidera el trabajo del equipo de 4 personas. Él explica que las labores están encaminadas a garantizar que en el poblado exista una vialidad óptima. Para ello, dice, se pone énfasis en el correcto mantenimiento, con lo cual, además, se evita que la infraestructura vial sufra daños graves, lo cual significaría utilizar inversiones económicas mayores en la reparación.