En Ibarra el consumo de agua por persona subió más de 40 litros

Ibarra. Tres semanas han pasado desde que el Gobierno dispuso a la mayoría de la población que se acoja al teletrabajo, que se suspendan las clases y que las familias se queden en casa, para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus.  Frente a este aislamiento social, se han realizado algunas observaciones respecto al incremento en el consumo de agua potable en varias ciudades del país. Pasar más tiempo en el hogar permite aprovechar el día realizando tareas pendientes y repetir rutinas que eran habituales del sábado y domingo

Panorama
En la primera semana de la denominada “cuarentena”, se pudo evidenciar que la gente dedicaba su tiempo en la casa para lavar el carro, regar las plantas, bañar a la mascota, lavar las ventanas y hasta baldear los patios.
Gustavo Andrade, gerente de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (Emapa-I), señaló que durante los primeros días de la emergencia sanitaria se registró un incremento en el consumo del recurso hídrico del 6 % al 8%, pero descartó “absolutamente” que con estas cifras se afecte el normal abastecimiento para la urbe.
“Desde que comenzó el estado de emergencia en el país establecimos un plan de contingencia para garantizar su normal abastecimiento”, indicó el principal funcionario de la Emapa-I

Números
Según cifras entregadas a este rotativo por parte de Emapa, sobre la “dotación bruta de agua potable”, medida en litros por habitante al día (Lts/hab/dd), el promedio de consumo antes de la cuarentena fue de 264.76 litros, mientras que en la cuarentena este número se incrementó a 273.34 Lts. Es decir hubo un aumento de casi nueve litros diarios por habitante. En Caranqui por ejemplo, subió hasta los 45 litros por persona.

Este incrementó estuvo dentro de los picos esperados tomando en cuenta que en Ibarra el consumo del agua es alto, respecto a otras ciudades del país, explicó Wilson Rueda, director técnico de la Emapa-I
En Quito, una familia capitalina consume aproximadamente 24.000 litros de agua potable al mes, lo que representa 200 litros diarios por habitante, según datos obtenidos de Agua Quito. Sin embargo en la segunda semana de emergencia sanitaria, esta cantidad se duplicó, generando problemas de cobertura en la capital.

Corresponsabilidad
En la Ciudad Blanca, durante la segunda semana de aislamiento estos números bajaron. “Del 6% que tuvimos al inicio, en la siguiente semana bajamos a un 4%”, dijo Rueda. La gente comenzó a tomar más precaución ante el panorama de que la crisis pueda extenderse por más tiempo.
“Debemos ser conscientes que este problema sanitario nos ha puesto limitaciones y malgastar el agua es hacernos mucho más daño”, indicó Rafaela Proaño, moradora de Caranqui.