15 familias claman para no ser despojados de sus lotes en la calle Guacamayo

Ante la gruta del Jesús del Gran Poder que levantaron hace casi 12 años, los miembros de 15 familias se reunieron para rezar porque no les quiten parte de sus tierras, a las que llegaron hace aproximadamente 50 años y que se ubican en el nororiente de Ibarra

Luego de vivir, crecer y muchos morir en el asentamiento ubicado en la calle El Guacamayo, ahora temen porque se les despojen de una parte de su lote, al que llaman milenario y ancestral.
La lucha apenas ha empezado contra un propietario desconocido, quien presuntamente sería el dueño de 200 espacios de terreno en el cantón.

¿Tráfico de tierras?
La historia dio a conocer el abogado defensor de las familias, Marcos Martínez, quien asegura que la situación de afectación psicológica de los pobladores, es evidente, especialmente en niñas, niños y adolescentes, sobre todo el 10 de julio, cuando el presunto propietario de una parte del terreno donde se ubican las canchas y los espacios familiares de los moradores, llegó acompañado de la fuerza pública, en medio de un escándalo de sirenas y exceso de personal policial, provocando incidentes entre las familias y el supuesto dueño.

Lo raro de toda esta historia es que luego de décadas, apareció esta persona para tomar posesión del espacio, que se encuentra cercado por los moradores, para evitar incidentes de inseguridad.

El proceso se encuentra en manos de la Comisaría de Construcciones de la Municipalidad de Ibarra y también ha sido presentado ante un juez del cantón, ya que para Martínez se podría tratar de un presunto tráfico de tierras, porque dichos predios no aparecen en el Registro de la Propiedad, por lo que se ha solicitado una exhaustiva investigación a la Alcaldesa Andrea Scacco y los miembros del Concejo Municipal.

El ciudadano que dice ser propietario de 500 metros en el sitio, asegura con documentos que el predio forma parte de la lotización llamada “Vista Hermosa”, sin embargo, el único espacio que lleva este nombre en el cantón está en Yuyucocha, una ciudadela ubicada a varios kilómetros del sitio y cuya ordenanza para la referida lotización, no existe.

¿Funcionarios municipales implicados?
“Esto hace pensar en un presunto, factible y probable tráfico de tierras, de lo cual son víctimas los más humildes, las personas que no tiene títulos.

Si yo ocupo ancestralmente una tierra, en donde mi padre o abuelo no tenían un título sino una posesión, la víctima propicia soy yo, porque este señor me dice este es mi título, aquí está la Policía salga, este tipo de desalojos ya lo hemos visto en Otavalo, y gracias a este medio de comunicación, hemos podido publicitar estos temas en donde las víctimas son los más pobres, personas que han roturado los bosques, con esfuerzos de generaciones, y a veces vidas de por medio, y que un avivato les dice sabe qué, esta es mi propiedad.

Aquí el asunto se agrava aún más porque hay funcionarios municipales que constan como probables compradores. Hay nombres y apellidos que tienen que ver con estas tierras”, aseguró Martínez.