13 años de

Ibarra. Ya son 13 años de sufrimiento, dolor y rechazo por la sociedad, Marisela Guachagmi una mujer de 43 años fue víctima de un ataque de ácido en su rostro por su exconviviente. Este hecho ocurrió un 12 de abril de 2006 en el barrio La Primavera.

Testimonio. Con lágrimas y desesperación Maricela recuerda ese fatal día que cambiaría su vida para siempre, mencionó que mientras dormía con su entonces pareja y su hija fue atacada con ácido.

“Yo estaba en el filo de la cama, y sentí clarito que me echó ácido, yo gritaba desesperada pero nadie me escuchaba, y solo quería abrir mis ojos para ver si mi hija estaba bien”.

Al ver a Marisela que sangraba y gritaba desesperada por ayuda, su exconviviente solo le decía que alguien les intentó matar.

El dueño de casa la llevó al hospital, mientras que Marisela asegura que a su exconviviente solo le importó pensar en cómo limpiaría el lugar y no dejar ninguna prueba en su contra.

“Cuando la policía llegó a la casa no encontró nada, todo estaba limpio, todo estaba cambiado, incluso hasta les había dicho a mis hijos que no digan nada o les pasaría lo que me ocurrió, fue mi expareja porque no había más personas en la casa, estoy segura que fue por celos porque tengo tres hijos, pero ya recibía amenazas”.

Menciona que al llegar a la casa de salud, mientras las enfermeras le bañaban, caían pedazos de su rostro al piso.

Ninguno de sus familiares se enteró lo que le ocurrió a Maricela, ella pasó hospitalizada un mes, le pidió de favor a su expareja que avise a su familia, pero él no la hizo mayor caso.

Ella luchó sola para su recuperación, sus fuerzas la sacaba pensando en sus tres hijos que ahora ya son adolescentes tienen 24, 22 y 16 años. A raíz del problema su hijo se dedicó a la droga, al momento está preso.

Su vida ha sido bastante complicada, no solo por su estado de salud sino por los rechazos de la sociedad, nadie le ha querido dar trabajo por cómo quedó físicamente.

Desconsolada, agrega que ya no puede trabajar como antes, la gente le va rara. Ha podido mantener a su hija lavando ropa y limpiando casas, pero solamente cuando la llaman, ella no tiene un trabajo fijo, pero si tiene que pagar arriendo, servicios básicos y por falta de dinero le retiró a su hija de 16 años del colegio, que también dijo Marisela se está dedicando a consumir alcohol.

“Cuando tengo un poco de trabajo trato de no comer para poder pagar las cosas necesarias”.

Ahora en doctor le dijo que no puede estar expuesta al agua por mucho tiempo porque le está afectando a su salud.

La desesperación la invade en su vida porque tiene que mantener a su hija y muchas veces no tiene de dónde sacar dinero.

Marisela algunas veces se dedica a realizar guaipe, pero la ganancia no sustenta todos sus gastos ya que no tiene ayuda de nadie.

Cualquier colaboración es muy necesaria para Marisela, la afección psicológica no la ha superado y piensa que es muy difícil de hacerla.

Ayuda. Para aportar con ayuda para Marisela te puedes contactar al 0989253625, ella estará muy agradecida del apoyo que le brindes, necesita de prendas de vestir, víveres, pero sobre todo ella desea tener un trabajo estable y que la gente no le juzgue.