12 pruebas a casos sospechosos

Ibarra. Andrés Puetate, coordinador zonal de Salud, informó ayer que están a la espera de los resultados de las pruebas realizadas a 12 personas posiblemente contagiadas en Imbabura. Detalló que son 90 personas que están en el cerco epidemiológico, 69 corresponden al contacto con el primer paciente positivo y 21 del segundo caso. Estos últimos, de acuerdo a un comunicado, no registran síntomas hasta el momento.

Dos casos. Confirmó además que el segundo caso, que se dio a conocer en horas de la mañana de ayer, no tiene que ver con el primer paciente, es decir, son dos casos diferentes.

El primero corresponde a una persona que adquirió el virus al encontrarse cumpliendo con su trabajo en la ciudad de Guayaquil. “Por su labor mantenía contacto, usando los implementos como guantes y mascarilla, con personas que llegaban de otros países. El paciente presenta síntomas leves”, dijo.

Con respecto al segundo caso, informó que se trata de una persona que fue atendida en una clínica privada y por su condición fue trasladada a Quito y afirmó que se encuentra estable. Además dio a conocer que esta persona tuvo contacto con familiares que viven en Europa. “No tenían síntomas inicialmente pero posteriormente empezaron ya a presentarlos”, explicó Puetate.

Resguardo de identidad. Según los lineamientos, no se puede revelar la identidad de las personas que están contagiadas ni que son parte del cerco epidemiológico. “Es un tema de seguridad porque pueden suceder dos cosas. La primera que las personas por miedo reaccionan con cautela y se cuidan pero también hay quienes pueden poner en riesgos a los pacientes y sus familiares. Por eso no hay que esperar que el Covid-19 esté en nuestro barrio y salir estrictamente para lo necesario”, recomendó el Coordinador.

Familia afectada. Sin embargo, la identidad del primer contagiado fue revelada a través de las redes sociales. Esto ha generado malestar y preocupación en su familia ya que han recibido comentarios mal intencionados. Su esposa, identificada como Mónica, dijo en una radio de la localidad que no son culpables sino víctimas de esta terrible enfermedad. “En el caso de mi esposo, yo le digo que él es un guerrero. Estuvo trabajando como to-do empleado público a-rriesgando su vida. Su pase es en Guayaquil y pese a las medidas que usó, el virus ingresó a su organismo”, dijo.

Añadió que le dio tristeza escuchar hablar de la “irresponsabilidad” de su esposo y dio a conocer que los días que estuvo en Ibarra no tuvo síntomas e hizo deporte pero no asistió a ninguna fiesta, como se dice.

En la gráfica, personas que a pesar del pedido de quedarse en sus casas, salieron a hacer sus compras la mañana de ayer.
Andrés Puetate, coordinador zonal de Salud, brindó ayer una rueda de prensa virtual para los periodistas de Imbabura.