11 jóvenes aislados en carnaval

Uso masivo de harina, agua, huevos, tinta y hasta golpes fueron  protagonizados por estudiantes de diferentes instituciones educativas, ayer,   por las principales calles de la ciudad.  Esto en el primer día de carnaval. Para calmar los ánimos fue necesaria la presencia policial; resultado de aquello, 11 jóvenes fueron aislados y posteriormente entregados a sus padres.
“Creo que estudiantes que siempre han tenido rivalidad en diferentes ámbitos,  aprovecharon de esta ocasión, para no solo usar el agua, sino también los golpes. Eso no debe suceder. Nosotros como transeúntes que de pronto no nos gusta esta celebración también podemos ser víctimas de estas agresiones”, dijo Sara Astudillo, ciudadana que presenció la agresión de los jóvenes.

Informe policial.  Aproximadamente a las 13:00, de ayer,  estudiantes secundarios procedieron a aglomerarse en las inmediaciones de la calle Simón Bolívar entre la avenida Pérez  Guerrero y Miguel Oviedo,   en un número de al menos 900 estudiantes,  a fin de jugar carnaval procediendo a agredir con bombas de agua a los transeúntes,  por lo que personal policial en un número de 10,  al mando de Katy  Viteri y de la Intendencia General de Policía,  al mando del abogado Fabricio Reascos procedieron al aislamiento de 11 adolescentes quienes fueron llevados a los patios de la Subzona Imbabura para ser entregados a sus padres.

Las sanciones.  El juego brusco de carnaval es sancionado en el país, según el Código Integral Penal (COIP), con prisión de libertad de entre 8 a 20 días para quienes provoquen lesiones.
Es importante recordar que el juego brusco era considerado una contravención de segunda clase en el anterior Código Penal.
En aquel entonces la sanción iba desde un día de prisión hasta multas de entre 4 y 7 dólares.
Actualmente rige el COIP, que establece hasta 20 días de privación de libertad para quien agreda o lesione a una persona al jugar carnaval.
Los adolescentes podrían recibir sanciones menos drásticas por el principio de mínima intervención de la justicia.

Más opiniones ciudadanas.  “Creo que las autoridades, no solo deben aislar como en este caso a los jóvenes; es necesario que se haga un control a los comerciantes que se dedican a proveerles de lo que en este juego usan, como tinta, harina y las conocidas bombas, las cuales pueden provocar daños por su fuerte golpe que producen, al momento en que son lanzadas con agua y no se revientan. Es como lanzar una piedra”, dijo Mauricio Flores, padre de familia.
Otro pedido de las ciudadanía es que exista una mayor presencia policial en las calles que son consideradas como el centro de concentración de los jóvenes y también en los sectores de presencia masiva de personas.