10 nuevas unidades de Policía Comunitaria para 4 cantones

2f1IBARRA.   “Recién hubo una balacera, es excelente que construyan la UPC; supongo que va a disminuir la violencia”, dijo Melanie, que se sentirá más segura con la nueva Unidad de Policía Comunitaria que se edifica en la calle Quito y Zamora, en Azaya.

Kevin, también vecino de la UPC de Azaya, comenta que le parece bien la ubicación de la unidad  “porque hay mucha violencia, ahora nos sentiremos más seguros”, agregó.

Renovación. La nueva Unidad de Policía Comunitaria, UPC, de Azaya forma parte de las diez modernas instalaciones con las que contará Imbabura.
Las diez nuevas UPC se construyen en  Ibarra (2), Otavalo (5), Cotacachi (2) y Antonio Ante (1).
Todas se ubican en centros poblados y se tomó en cuenta el índice delincuencial en base a una georeferenciación, explicó el jefe de la Unidad de Policía Comunitaria de Imbabura, mayor Jhanon Varela.
La UPC de Punyaro, en Otavalo, es la única que contará con un centro de mediación de conflictos.

Servicio. En las nuevas UPC los policías podrán receptar las denuncias de las personas que sean víctimas de la delincuencia y no deberán acudir a la Policía Judicial ni a la Fiscalía.
Los equipos de las nuevas unidades contarán con un software que automáticamente trasladarán la información a la  Policía Judicial y a la Fiscalía.
Varela comentó que  se espera que hasta finales de agosto se inauguren cinco de las 10 UPC; éstas serían las de Azaya,  San Martín, Peguche, Antonio Ante y Quichinche.
“Se trata de una necesidad urgente para la Policía y para la población también”, enfatizó.

Falencias. Actualmente, en Imbabura existen 57 unidades de Policía Comunitaria, muchas de ellas no se encuentran en condiciones óptimas o se reducen a dos pequeños cuartos en los que se dificulta la atención a los usuarios.
Ese es el caso de la UPC de Pugacho.
El lugar, en el que laboran 6 policías,  cuenta con dos cuartos, en uno están tres camas para el personal policial y en el otro se encuentran un escritorio inservible, un anaquel viejo y los pisos en mal estado.
El espacio destinado a la cocina sirve como oficina en el que se colocan los computadores para el trabajo de los uniformados.
El jefe de la Unidad de Policía Comunitaria reconoce  el problema. “Es invivible, son habitáculos de 2×2, no podemos mandar más personal”, dijo.
“Prácticamente no es habitable”, sostuvo uno de los policías de la Unidad de Pugacho.
Esta realidad podría cambiar hasta 2017, año en el que se espera contar con una remodelación de la infraestructura policial comunitaria.

Recursos. Más de 200 mil dólares invirtió el Gobierno en cada UPC que se construye en los cuatro cantones de la provincia.