10 años para cambiar la historia del pueblo afrodescendiente

fotow2015 – 2024 fue declarado como el decenio internacional de los afrodescendientes por la Asamblea de  Naciones Unidas. Combatir el racismo es uno de los objetivos de esta resolución.

Decreto. El antropólogo John Antón Sánchez, doctor en Ciencias Sociales y profesor de la Escuela de Constitucionalismo y Derecho del Instituto de Altos Estudios Nacionales, IAEN, precisa que el decenio internacional de los afrodescendientes fue decretado por las Naciones Unidas con el propósito de que en el mundo se realicen acciones en favor del desarrollo de los pueblos.

Los afrodescendientes son todos los descendientes de los esclavos africanos que sobrevivieron a la trata en el tráfico humano que se produjo entre los siglos XV
y XIX.
También son los miembros de la diáspora africana en el mundo; lo que implica la dispersión, que significa comprender no solo a los descendientes de esclavos sino a las nuevas generaciones de los descendientes de africanos.
Según el censo de 2010, en las Américas habitan 180 millones de afrodescendientes desde Canadá hasta Argentina.
Los estados con mayor presencia afro son las Antillas del Caribe, Brasil, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Panamá y Ecuador.

Desigualdad. La pobreza por ingresos en Ecuador, del 37,62 %,  en 2006, disminuyó a 25,55 % en 2013; sin embargo los pueblos indígenas mantienen un nivel de pobreza superior al 60 %, en  los pueblos afrodescendientes el índice es del 30 y 35 %.
Antón precisa que pese a todas las políticas de reducción de la pobreza, en el país mantienen una brecha diferencial.
En la sociedad ecuatoriana hay una especie de barreras a ciertos grupos  para la garantía de los derechos a la educación, empleo,  buenos ingresos, consumo, acceso a servicios, vivienda y   seguridad social.
“Históricamente esto se ha negado a los afrodescendientes e indígenas”, afirmó Antón.
En el marco del decenio se plantea una estrategia de reconocimiento de derechos, del combate al racismo y  a la discriminación y en especial  un plan de acciones afirmativas en todos los campos para reducir la brecha de pobreza entre grupos racializados y no racializados.
En el decenio se plantean estrategias para que la propuesta no quede solo en el papel.
 
Lo que se busca. Entre las propuestas se plantean estrategias como crear una ley de igualdad de oportunidades en el país, en relación con la reglamentación del artículo 11 de la Constitución que habla sobre acciones afirmativas y el artículo 57 incisos 2 y 3 que hablan de las reparaciones a los grupos históricamente discriminados.
“Planteamos que esta ley debe convertirse en un escenario para reducir las desventajas y las brechas sociales entre grupos”, agrega Antón.
También considera que es necesario implementar rápidamente el Consejo Nacional de  la Igualdad para los Pueblos y Nacionalidades, pendiente en Ecuador desde hace un año.
La Senplades debe desarrollar una estrategia específica de combate al racismo y discriminación como elemento importante para disminuir la pobreza.

No se cumple. En septiembre de 2009 en Ecuador se impulsó el Plan Plurinacional contra el Racismo, aprobado mediante el decreto 60, pero el problema fundamental, según Antón, es que se enfrentó a una descoordinación de las instituciones, no se generaron proyectos de inversión que impulsaran las acciones del plan y no se generaron estrategias institucionales para el seguimiento de la política pública, por lo que los resultados del plan son negativos.  

Política. La propuesta ecuatoriana de los afrodescendientes impulsa la creación del museo de su memoria.
Antón precisó que debe existir una política cultural fuerte de orgullo del Patrimonio Nacional.
Este museo debe instalarse en zonas como Chota, donde existió la esclavitud; recuperar la hacienda de Santa Ana (La Concepción) para realizar una segunda sala del museo, que se conecte con la vivencia religiosa de los afrodescendientes.
“Todas las comunidades tienen ese potencial cultural y artístico que son parte del museo”, precisa.
En Salinas, Valle del Chota  (Imbabura) y la parroquia carchense La Concepción se impulsa el proyecto de la etnoeducación afroecuatoriana en 31 planteles; más de setenta docentes se capacitaron durante poco tiempo, lo que no facilita un proceso efectivo de la enseñanza, afirma Barbarita Lara, integrante de la Comisión de Etnoeducación y concejala de Mira.
Ella manifiesta que la etnoeducación es un proyecto de vida, con el fin de crear un arma para combatir el racismo; una estrategia para fortalecer la identidad y una vía para los diálogos interculturales. “Estos 10 años no serán suficientes para reparar el daño que nos produjo la esclavitud de 350 años; pero si afianzamos nuestras políticas públicas es probable que se reduzca la pobreza, se garanticen más los derechos y tengamos una sociedad intercultural descolonizada, sin distingos de la cultura o de su condición socioracial”, enfatizó John Antón.
¿Quedará como utopía?  John Antón resalta que será necesario trabajar todos los días para alcanzar el proyecto soñado.
“Martín Luther King dijo que tenía un sueño y pese a que tuvo un sueño se ha avanzado bastante; Estados Unidos todavía tiene serios problemas de construcción de una sociedad igualitaria”, enfatiza el antropólogo.
El último suceso ocurrido en Baltimore, que se levantó por el asesinato de un afroamericano, lo demuestra.