Monumento a la libertad de prensa

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Monumento a la libertad de prensa

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“Todos los hombres del presidente” es un libro legendario.
Fue escrito por Carl Bernstein y Bob Woodward, dos periodistas de The Washington Post, que investigaron el escándalo Watergate.
En 1976, publicaron una secuela titulada The Final Days, en el que narraron los últimos meses de la presidencia de Richard Nixon.
Este libro es un reflejo del poder que tiene el periodismo de investigación cuando es realizado de forma rigurosa y eficiente, tal como lo hicieron los jóvenes reporteros del Washington Post, Carl Berstein y Bob Woodward.
Sucede en plena campaña presidencial, en la noche del 17 de junio de 1972, cuando la policía detuvo accidentalmente a unos ladrones en el edificio de apartamentos Watergate, en Washington, donde tenía oficinas el Comité Nacional del Partido Demócrata.
Los intrusos, James W. Mc Cord, Bernard L. Barker, Frank A. Sturgis, Eugenio R. Martínez y Virgilio R. González, ingresaron provistos de guantes de goma, equipo fotográfico, micrófonos y otros mecanismos para escuchas. No era la primera vez, ya habían entrado el 27 de mayo en estos bloques de apartamentos y oficinas.
Poco después, los cinco fueron acusados de haber entrado en la oficina para robar documentos, pinchar teléfonos e instalar escuchas electrónicas. En apariencia se trataba de ‘fontaneros’, como se les llamó entonces, excepto en el caso de McCord, ex agente de la CIA y funcionario de seguridad del Comité para la Reelección de Nixon.
Junto con la lista de los 5 sospechosos recién mencionados se relacionó a Howard Hunt, también exagente de la CIA y consejero de seguridad de la Casa Blanca, y a Gordon Liddy, consejero general en la sección de finanzas del Comité para la Reelección. Esto ocurrió debido a que en las agendas de los que entraron se encontraban escritos sus nombres y los periodistas empezaron a investigar qué relación tenían con el caso que investigaban.
El 23 de marzo de 1973, todos fueron acusados de conspiración para interceptar conversaciones orales y telefónicas y Liddy, que se negó a colaborar, recibió una sentencia firme de un mínimo de seis años y ocho meses y un máximo de 20. Unos meses después, el 9 de noviembre, Barker, Sturgis, Martínez y González fueron sentenciados a entre uno y cuatro años de cárcel; McCord, a entre uno y cinco, y Hunt, a entre dos y medio y ocho.