La cavitación reduce medidas sin bisturí

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La cavitación reduce medidas sin bisturí

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enfo-4Una de las últimas novedades para moldear nuestra silueta es la cavitación. Pero, ¿ya la conoces?
La cavitación es una técnica no quirúrgica para eliminar la grasa localizada mediante el uso de ultrasonidos de baja frecuencia, que se aplican sobre la zona donde se concentra la grasa para disolver las células adiposas desde su interior. Posteriormente la grasa se elimina con la orina o a través del sistema linfático. Esta técnica se utiliza para eliminar la piel de naranja y la piel de colchón devolviendo el aspecto normal a la piel de las zonas tratadas, al tiempo que mejora la circulación, se eliminan toxinas y aumenta el tono y la elasticidad de los tejidos. Para la utilización de cavitación se requiere un examen médico previo, ya que esta técnica está contraindicada en pacientes con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, con hipercolesterolemia, con hipertrigliceridemia, induficiencia renal, insuficiencia hepática, mujeres embarazadas y ujeres en periodo de lactancia.
La cavitación no está exenta de riesgos y debe ser aplicada por un especialista en medicina estética, ya que no puede utilizarse en zonas próximas a órganos importantes, pues podría dañarlos. Además, el uso inexperto de los aparatos de ultrasonidos de baja frecuencia podría producir quemaduras y ampollas, dado el intenso calor que generan.
Normalmente se necesita una docena de sesiones de 40 minutos (con un intervalo de tres días entre cada una de ellas) para obtener resultados apreciables. Después de cada sesión conviene recurrir a técnicas de drenaje (masaje o presoterapia) para facilitar la eliminación de las células grasas y evitar que se reabsorban de nuevo. Asimismo, con el fin de eliminar grasa y toxinas, antes y después de cada sesión, se debe beber 1,5 litros de agua. También es recomendable seguir una dieta baja en calorías desde días antes de iniciar el tratamiento de cavitación.

PARA QUE SEA EFECTIVA
Una vez hemos terminado la cavitación lo primero que vamos a notar es que la zona tratada está mucho más blandita porque, recuerda, ahora la grasa se ha vuelto líquida, está buscando la forma de salir de tu cuerpo. A partir de ahora gran parte de esa grasa va a ser metabolizada de forma natural y la vas a evacuar a través de la orina, es por eso que debes de beber mucha agua, como mínimo dos litros al día.
Pero otra parte tendrás que ayudarla a salir. Normalmente -es lo correcto-, en los centros en los que te haces la terapia te van a realizar después de la cavitación algún tipo de drenaje linfático: por masaje, por el sistema de presoterapia... (Si no te lo hacen mosquéate, no sería muy profesional por su parte).
Una vez sales del centro de estética tendrás que hacer un esfuerzo por hacer ejercicio para deshacerte de esa grasa que ahora se ha quedado líquida en tu cuerpo, utilizar algún tipo de crema reductora y por supuesto, mantener una dieta saludable.
Porque sí, la cavitación es una alternativa a la liposucción, ¡pero no es una liposucción! Reiteramos: no esperes milagros si no pones de tu parte.
Te recomendamos que para demostrar la eficacia -por si por un casual te están intentando tomar el pelo, pidas a la persona que te va a hacer el tratamiento que te mida antes y después de cada sesión.