¿Cómo controlar a los hijos desobedientes?

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¿Cómo controlar a los hijos desobedientes?

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enfo-2“Mis hijos hacen lo que quieren”, “No me obedecen”; este par de frases son del todo comunes en los padres que no supieron cómo educar a sus hijos, a quienes no les pusieron límites ya fuera por temor a dañar su autoestima o porque nadie los orientó sobre cómo hacerlo. Es una escena cotidiana ver por la calle a muchos pequeños que hacen berrinches a sus padres para obtener cualquier gusto como un dulce, un juguete o simplemente porque desean pasar más tiempo en la calle y que, ante su actitud, reciben desesperación de parte de ellos.

No sólo me refiero a cuando son pequeños, sino en general. Hay adolescentes y jóvenes que no tienen límites en su actuar y la opinión de los padres o de cualquier adulto sobre su manera de comportarse les resulta sin importancia, según un artículo de familias.com. Los padres piensan que la educación se da en la escuela, pero en realidad están en un error, porque a pesar de que los maestros establecen ciertas reglas dentro del aula, los padres deberán de reforzar este conocimiento e instrucción en aras de que exista una congruencia de lo que hacen tanto fuera como dentro de casa. Una guía para padres en la que se detalle cómo poner límites a los hijos y para que sepan obedecer, como tal no existe; lo que sí hay son experiencias, anécdotas, enseñanzas y un sinnúmero de consejos que puedes aplicar en casa según la edad de tus hijos.

Lee y pon en práctica este ejemplo: Tiempo fuera. Una de las formas que aplican muchas escuelas es el “tiempo fuera”: si un niño lleva a cabo una conducta que no es aprobada, se le aísla en cualquier parte del salón (puede ser sentado o parado) por unos minutos; se le dice que está en “tiempo fuera” y se le explica el por qué. De la misma forma puedes actuar con tus hijos en casa: cuando tengan una actitud inapropiada ponlos en “tiempo fuera” en un rincón de su habitación. Eso les ayudará a identificar las buenas y malas acciones, y a modificar la conducta retadora o agresiva. Otra forma común es enseñarlos sobre las causas y consecuencias: toda acción, ya sea positiva o negativa, tiene consecuencias. Enseña a tus hijos sobre ellas y a que corrijan de inmediato su mal comportamiento; un ejemplo es que si uno de ellos tira el plato lleno de comida, tendrá que limpiar enseguida. Es importante recordar que únicamente hay que dar una instrucción a la vez, que sea clara y breve, no satures a tus hijos con mucha información, dales el tiempo necesario para que hagan lo ordenado y continúa. Ten en cuenta premiar y reconocer sus buenas acciones, así como sancionar o reprimir aquellas que tengan que cambiar. Establecer límites a los hijos debe ser una enseñanza constante, pues deberán comprender las razones de sus actos. (M.G)