Mastica un chicle y olvida una canción

00:00 325 hits

Mastica un chicle y olvida una canción

Ratio:  / 0

enf-6¿Cuántas veces se te pegó una canción en la cabeza y no puedes sacarla de ahí por nada? La tarareas hasta el cansancio durante todo el día, casi sin que te des cuenta. Al parecer eso es algo que preocupa a los científicos y realizaron un estudio que dio como resultado un remedio concreto para esta “enfermedad”. ¿Cómo quitarnos la música de la cabeza? De acuerdo a un nuevo estudio de la Universidad de Reading, en el Reino Unido, con un método muy simple: masticando chicle.
Los investigadores realizaron pruebas a 98 voluntarios, quienes escucharon varias canciones “pegajosas”, tales como “Play Hard” de David Guetta y “Payphone” de Maroon 5. Luego, se les pidió que durante los próximos 3 minutos, apretaran un botón cada vez que pensaran en las canciones. Primero sin masticar chicle, después masticando uno, y finalmente, sólo golpeando los dedos sobre una mesa.
El resultado fue que, masticando el chicle, pensaban hasta en un 33% menos en las canciones que sin masticar o golpeando los dedos. Este es el primer estudio en examinar el efecto del chicle sobre las canciones que se niegan a dejar la memoria y sugiere, además, que este método podría funcionar para deshacerse también de cualquier pensamiento molesto en la cabeza.
Lo que ocurre, le dice a BBC Mundo Phil Beaman, autor principal del estudio, es que “para ensayar la canción en tu cabeza, cuando intentas recordarla, utilizas muchos de los mismos sistemas que emplearías para prepararte para hablar y cantar y, si estás mascando chicle, usas en cambio esos sistemas para planificar los movimientos de tus mandíbulas”. “Al forzar a estas regiones a permanecer activas durante el acto de mascar chicle, están menos disponibles para apoyar la generación o el recuerdo de una melodía pegadiza”, agregó.
Según publica MuyInteresante.es, existen algunos elementos clave que hacen de una canción la más pegadiza. Uno de ellos, es el aire que toma el cantante para cantar los versos de la canción. Es decir, cuanto más largo es el tiempo que sostiene las palabras, más fácil es que cantemos con él. Otro punto es que, cuanto mayor es el número de sonidos, más pegadizo será el tema. Además, aquellas canciones con voces agudas indicarían más dosis de “energía”.