Cuando las mentiras son parte de tu vida

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Cuando las mentiras son parte de tu vida

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enfo-6Todas las personas mienten alguna vez. ¿Pero qué pasa cuando esto es parte de tú vida?. Revista enfoque responde a esta pregunta y te explica sobre la “mitomanía”, una enfermedad que afecta a muchas personas en el mundo, sin darse cuenta de ello.  


La mitomanía se puede definir como la conducta de mentir repetida y sistemáticamente sin que haya un fin evidente. El mitómano lo hace en todo momento y no porque puede beneficiarse por la mentira.
“Las muchas las razones por las cuales se puede desencadenar la mitomanía. Problemas emocionales, pérdidas o dificultades pueden ser los detonantes”, comenta la psicóloga Verónica León.
Cualquier persona en un momento de su vida llega a mentir. Aunque hay diferentes grados de mentiras, como con los niños que lo hacen con frecuencia.
Esta enfermedad afecta a las personas a cualquier edad. La experta dice: “La mitomanía puede desarrollarse en la infancia,  pero hay que eximirla si cuando sucede en la infancia no es por travesuras o impulsividad”.

 

PARA IDENTIFICARLOS
La gente nota que alguien es mitómano porque cada vez son más frecuentes sus mentiras, y son cosas que no tienen que ver con algún problema temporal sino suceden de forma repetida. Es decir la persona miente sin una razón aparente.
“El poder identificar a una persona como alguien que padece este problema es complicado, pues no es evidente en contactos esporádicos. En donde se podría identificar es en contactos prolongados y cercanos con estas personas”, explica Verónica León sobre cómo identificar a quienes padecen de este problema.
Una manera de distinguirlos es advirtiendo cuando su discurso es altamente elaborado y fuera de magnitud, dicen los expertos.

CÓMO AFRONTAR
“La manera más adecuada de afrontar esta dificultad es primero no señalaral afectado. Este es un problema que necesita intervención profesional así que de nada sirve la represión o ridiculización como una manera de intervenir. Lo segundo es buscar apoyo profesional y comprometerse con el proceso. Finalmente lo peor que puedes hacer es negar la condición por temos”, finalizó Verónica León.