24-04-2018 | 17:48

Ecuatoriana lanza nueva luz en la memoria histórica con "La Torera"

    torera

    Quito (EFE).-La escritora ecuatoriana Silvia Larrea Cabrera, empeñada en mantener viva la memoria histórica de la capital ecuatoriana, presenta hoy 24 de abril, la novela "La torera", un relato basado en una leyenda, fundamentada, a su vez, en un personaje real.

     

 

"La torera" es un personaje "que perteneció a tres generaciones de la ciudad", dijo Larrea Cabrera a Efe al asegurar que el personaje se basa en Anita Bermeo, una mujer nacida en la ciudad de Ambato, en los Andes ecuatorianos, y que llegó a Quito, donde se hizo famosa por el amor que prodigaba a la capital ecuatoriana.

La escritora misma recuerda que la conoció en persona y le llamó la atención desde la primera vez que la vio, no solo por su estrafalaria forma de vestir, sino por la forma en que cuidaba la ciudad.

Confiesa que quiso retomar el personaje "para que los jóvenes la conozcan porque en realidad, nosotros la conocimos, nuestros padres, nuestros abuelos, pero ya nuestros hijos no saben de su existencia, o, a lo mejor, alguno habrá escuchado sin saber muy bien de quién se trata", dijo.

Así, en 139 páginas de su "pequeña novela" como ella la describe, la autora explica al lector quién es Bermeo, su importancia para la ciudad, las costumbres de la época y por qué la llamaban "La torera", entre otros asuntos.

Precisamente sobre el apodo, indicó, hay varias versiones: hay quienes lo atribuyen a su vestimenta, otros a que fue novia de un torero que falleció, explicó.

"Las leyendas tienen que mantenerse. Creo que este es un personaje que adornaba la ciudad, no podría decir que tuviera una injerencia en ningún aspecto, pero sí es un símbolo tanto social como cultural", comentó.

Relató que "La torera" se consideraba a sí misma como la administradora de Quito y "su trabajo" consistía en vigilar la seguridad y limpieza de su ciudad, para lo cual caminaba por sus calles todos los días "para confirmar personalmente que todo estaba en orden".

Económicamente se dice que ella era una persona pobre, "sin embargo eso no le limitaba para poder estar en todo lugar y para poder preocuparse de que su ciudad esté bien", dijo.

"Y no era solo la preocupación. Donde ella veía desorden, ella llamaba la atención y decía que la ciudad tiene que estar limpia, en orden y segura porque es la ciudad de todos", apuntó.

Inspiración de poetas, escritores pintores, de creadores de obras de teatro y de ballet, "La torera" es un personaje "parte de la memoria histórica", exótico, elegante (a su manera), llamativa, divertida y al mismo tiempo adusta, indicó Larrea Cabrera.

La escritora, doctora en literatura, considera que las leyendas no tienen que terminar, deben pasar de generación en generación como personajes históricos.

"Ella era un símbolo, nos acompañó por muchos años y para nosotros era una lección de amor hacia la ciudad pues, a pesar de que no nació en Quito, ella demostraba con su actuación, con sus palabras, el profundo cariño que sentía por Quito", indicó la escritora, autora de varios libros, entre ellos de otros personajes de la ciudad.