23-07-2018 | 00:00

Imbabureño encontró a una niña desaparecida

La madre de la menor mencionó que la niña se extravió en un mercado y fue encontrada al día siguiente en una vivienda

Cuenca. El corazón de María Alegría A. regresó a su cuerpo cuando tuvo en sus brazos nuevamente a su pequeña hija de tres años. Con las últimas desapariciones de menores, la mujer se encontraba desesperada al no saber el paradero de su hija, que se extravió mientras se encontraba vendiendo verduras en el mercado El Arenal, en la ciudad de Cuenca, la mañana del último viernes.

Caso. La angustia de la humilde mujer terminó cuando agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Extorsión y Secuestros, Dinased, de la provincia del Azuay le regresaron a su hija.

En este final feliz intervino un destacado imbabureño, Marco Casanova, quién realizó la búsqueda, investigación y ubicación de la pequeña, con ayuda de otros servidores policiales. Casanova prestaba sus servicios en el cantón Otavalo.

Hechos. María Alegría extravió a su hija aproximadamente a las 10:00 del viernes.

Enseguida varios familiares emprendieron la búsqueda de la menor, pero hasta las 14:00 no tuvieron ningún resultado, por lo que decidieron dar aviso a las autoridades.

Los agentes de la Dinapen acudieron de inmediato al mercado en donde se recolectaron los primeros indicios y se revisaron los videos de seguridad. La foto e información de la menor se viralizó enseguida por las redes sociales y se ubicaron volantes de la niña en puntos clave de la ciudad.

Al no obtener resultados, el sábado organizaron grupos de búsqueda con el personal de la institución y obtuvieron información de que la niña estaría en la parroquia Cumbe.

Inmediatamente Casanova se trasladó al sector y tomó contacto con una mujer que señaló que había encontrado a la pequeña en el redondel del Carbón, sola, llorando y con síntomas de tener hambre, por lo que se la llevó a su casa.

Luego de trasladar a la niña a una casa de salud y comprobar su perfecto estado, se le entregó a sus padres sana y salva.