17-07-2018 | 00:00

Detenido luego de los San Juanes

El ciudadano de 25 años de edad fue detenido en medio de una gresca en el sector de Caranqui, luego del tradicional baile de San Juanes, desarrollado en el lugar

Ibarra. Una llamada al ECU 9-1-1, a las 00:45 de ayer, alertó a los miembros de la Policía Nacional de una riña callejera en el sector conocido como Mirador de Caranqui. Cuando los agentes del orden llegaron, comprobaron que un grupo de sujetos se agredía con palos y piedras.

Con una rápida intervención, los policías calmaron los ánimos del grupo, sin embargo un ciudadano que vestía zamarro continuaba alterando el orden público e intentando agredir con un acial a los miembros del orden y a otras personas que se encontraban en el lugar.

Problema. El sujeto no se calmó a pesar de los reiterados pedidos de que se retire del lugar.

Luego de varios minutos lo identificaron como Juan Carlos C., de 25 años de edad, mientras seguía proliferando insultos e intentando agredir con el látigo.

Los agentes policiales lo detuvieron y al momento de trasladarlo hasta el hospital San Vicente de Paúl, para la respectiva valoración médica, no colaboró con el procedimiento y destruyó la protección interna del patrullero con patadas y golpes.

A pesar de la negativa, lograron trasladarle hasta el Centro de Detención Provisional de Ibarra.

Detención. Los miembros del Móvil Los Ceibos, quienes realizaron la aprehensión, lo trasladaron la tarde de ayer hasta el juez de turno, en donde la agresividad e insultos por parte del acusado, terminaron.

Varios familiares y amigos del investigado llegaron a la diligencia judicial.

Mientras se desarrollaba la audiencia, el implicado se comprometió a cancelar los daños causados en el vehículo policial y ofreció disculpas por su accionar.

Luego de una semana se presentará nuevamente ante el juez y en el caso de que incumpla con el acuerdo conciliatorio, será judicializado.

Según el Código Orgánico Integral Penal, COIP, si se comprobara el delito de ataque y resistencia, una persona podría pasar privada de su libertad en un lapso de seis meses a dos años, según el cuerpo legal.