27-08-2018 | 00:42
(I)

Blanquita, sobreviviente del cáncer, es un ejemplo de lucha y perseverancia

Al momento Blanquita se siente muy bien de salud y da gracias a Dios por permitirle seguir con vida para ver crecer a sus dos pequeños hijos.

Ibarra. Con mucha alegría y nerviosismo, Blanquita Huera de 27 años, una joven soñadora y muy positiva ante la vida, contó cómo fue su constante lucha para vencer al cáncer.

Ella batalló 10 años desde que fue diagnosticada Leucemia L.L.A.

Sacrificio. La pérdida de apetito y un fuerte dolor en su estómago fueron los primeros síntomas que Blanquita tuvo de su enfermedad.

Dijo que sus padres muy preocupados la llevaron a varios hospitales pero ninguno daba con un diagnóstico real. Un día decidió ir hasta el hospital San Luis de Otavalo, le realizaron un sinnúmero de exámenes para descartar cualquier enfermedad grave. Llegó el día de saber su diagnóstico, fue la peor noticia de su vida, le avisaron que padecía cáncer, en ese momento el mundo de Blanquita se desmoronó.

“Sabrá Dios porque lo hace, porque me puso está prueba en mi camino”, dijo.

Ella y su madre nunca pensaron que el tratamiento iba a ser muy costoso, al principio se hizo tratar en la Cruz Roja de Quito.

En ese lugar recibió siete quimioterapias, aseguró que le tocó abandonar su tratamiento por falta de dinero. “Lo abandoné por seis meses, después una vecina me informó que en Solca de Quito daban facilidad de pago para retomar mi tratamiento, entonces decidí ir hasta allá”.

Cuando llegó a Solca le dieron una noticia que ella no esperaba, los médicos le informaron que no tenía muchas esperanzas de vida, apenas el 20%. Los doctores tomaron 48 días para evaluar su caso. “No sé cómo pasó pero me informaron que estaba bien, que podía seguir luchando para cumplir mis sueños”. Su madre lloraba, pero ahora era de la alegría al recibir una buena noticia después de tanto tiempo. Dice que lo más difícil que le tocó pasar en toda esta etapa es el haber estado sola durante su tratamiento. Le faltaban 20 quimioterapias para terminar con su protocolo pero quedó embarazada. “No sabía que estaba en ese estado, mi hijo tuvo que recibir seis quimios”. Les dio esta noticia a sus médicos, pero por el bien de su bebé le manifestaron que no podía tenerlo ya que tenía las probabilidades de nacer con alguna complicación. Ella decidió tenerla. Hoy es su bendición.

NOTAS AL CIELO en Ibarra
‘Notas al Cielo’ es una actividad que la promueve la Fundación ‘Jóvenes contra el Cáncer’ en al menos cuatro países y 13 ciudades, incluyendo Ibarra. Este evento se desarrolló ayer en la Unidad Educativa Sánchez y Cifuentes. Blanquita Huera es parte de esta fundación, dice que está feliz, ya que ha encontrado un gran apoyo para seguir luchando con su vida. Tiene muy buenos amigos ahí.
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