Hace 25 años Betty Brusil no sabe de su padre

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Hace 25 años Betty Brusil no sabe de su padre

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Untitled 1“Solo quiero encontrarlo para darle un abrazo y decirle que lo amo mucho”.
Son las palabras de Betty Brusil para su padre Luis Germán Brusil Pupiales, a quien no ha visto desde hace 25 años.
Betty tenía dos años de edad cuando tuvo el último contacto con su padre.
“Mi mamá se separó de él y mi familia la llevó a Loja, nunca más supimos de mi papá, nunca nos buscó”.
Betty lo buscaba a través de las redes sociales, sin resultados.
“Quiero conocer a mi padre, saber cómo es, darle un abrazo de papá porque me hizo tanta falta. En la escuela todos mis compañeros iban con su papá y yo nada...”.
La madre de Betty, Guillermina de Jesús Torres Reinoso nunca les quiso hablar de su padre.
Luis Germán y Guillermina tuvieron dos hijos. El hermano de Betty tiene 35 años.
Luis tenía otro compromiso y eso hizo que Guillermina se marche de Ibarra con sus hijos y nunca regresaron.
Betty quiere saber cómo es su padre desde que era niña espera el encuentro.
Si pudiera algún momento conversar con él le diría que lo ama mucho.
“No importa que no nos haya buscado, lo extrañamos y es lo más importante de nuestras vidas”, dice Betty en medio de lágrimas.
¨Piensa que su padre aún está vivo y lo último que supo de él es que vivía en Caranqui.
También conoce que su tío se llama José Miguel Brusil Pupiales.
0968518415 es el número telefónico al que pueden contactarse con Betty las personas que sepan algo de Luis Germán Brusil Pupiales.
Betty actualmente vive en San José de Chamanga, Esmeraldas. Residía con su esposo en la casa de su suegra, que se vino abajo en el terremoto del 16 de abril.
Betty y su familia se salvaron de morir porque lograron salir de la casa en medio de los escombros.
Con 130 dólares que obtuvo con un crédito de Desarrollo Humano construyó una casa de caña en su terreno.
“Siempre me hizo falta un abrazo, un consejo de padre, lo necesito mucho...”, afirma Betty mientras no puede contener el llanto.
“Lo quiero mucho con el corazón, no importa el tiempo que nos abandonó, lo único que quiero es conocerlo y saber de él.
Le envío muchos abrazos y cada día rezo por saber de él”.
Es el clamor de una hija que hace un cuarto de siglo no sabe nada de su padre y desea con toda la fe poder encontrarse con él.
“Yo me hago la fuerte, pero por dentro estoy destrozada por no saber nada de mi padre...”