Violencia invisible, la más peligrosa

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Violencia invisible, la más peligrosa

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P37IBARRA. La violencia psicológica es probablemente la forma de violencia más destructiva hacia una persona, porque acaba con los pilares fundamentales de la misma al destruir su autoestima , humillarla hasta hacer perder su identidad y su dignidad.


A pesar de esto, existe un tipo de violencia psicológica que pasa desapercibida. Es la denominda violencia invisble y según la psicóloga Verñonica Recalde, es una de las más peligrosas porque la mujer la acepta y la considera normal en su vida de pareja.
“Es una violencia más difícil de reconocer, más invisible, con lo cual en ocasiones es más complicado defenderse de ella. En la actualidad los casos se dan desde el noviazgo por lo que las adolescente son más propensas a ser víctimas”, comenta.

CAUSAS
Las causas son diversas, una de ellas son las familias que siguen manteniendo una educación sexista, la mayoría de las veces de manera inconsciente, continuando con una conducta que se transmite de generación en generación. Se educa a los niños para que sean fuertes y triunfadores; a las niñas para que sean delicadas y cuiden de los demás, resignándose y dejándose ellas de lado para dar prioridad a los otros.
Con la violencia psicológica el hombre consigue dejar a la mujer en un nivel inferior, utilizando para ello las críticas, le limita el acceso a los medios de conseguir dinero o de estudiar, para obtener un nivel cultural más alto. Normalmente es al comienzo de la relación cuando él puede ejercer el control más fácilmente, pues la mujer ve como algo muy romántico que su pareja la “proteja”: “No lleves esa ropa si no es conmigo”, “Deja ese trabajo que yo gano suficiente”.

ESTO NO ES NORMAL
Después, le dice como debe actuar, es celoso y posesivo. La mujer deja que decida por ella, él la controla en todo (a dónde va, de dónde viene). Progresivamente pone obstáculos para que se relacione con la sociedad e incluso con su propia familia. Le acusa de no ser el ideal de mujer que puede desear un hombre, le controla el dinero y utiliza a los hijos para “cortarle las alas”. Ella evita hacer todo aquello que pueda enfurecerle, o si lo hace, es en secreto.
La mujer maltratada psicológicamente y que, además, depende económicamente de su marido, aunque también existen mujeres con un empleo y que sufren el mismo trato, se siente inferior a él y acepta ser su esclava, dejando por completo el destino en sus manos. Carga con todas las responsabilidades intentando complacerle para no ofenderle y se deja controlar hasta el punto de verse sola por completo.