Su casa y sus hijos en riesgo por un crédito

Ratio:  / 0
MaloBueno 

p31IBARRA. “Esta es mi casa. Por una deuda de tres mil dólares que yo ya pagué no pueden quitarme mi hogar y a mis hijos”, dice con desesperación Zoila Pinchao aparente víctima del delito de usura. En su casa ubicada en el barrio Azaya sus vecinos le muestran su respaldo. Aproximadamente 15 de ellos se ubicaron con carteles en las calles Quito e Isla Fernandina desde antes de las 10:00 ya que se tenía previsto que el desalojo ocurriera a esa hora.
Marcos Martínez, abogado de la perjudicada, explica que todo este problema inició por una urgencia económica que la señora Pinchao tenía y por lo que debió recurrir a un crédito inmediato pero lo hizo a través de una señora de nacionalidad colombiana identificada como M.P. “Por un crédito de tres mil dólares quiere cobrarle 10 veces más. La jueza ha ordenado el embargo y luego el remate de la casa y está a punto de perder a sus hijos”, explica el abogado.
Según la información proporcionada por Martínez, la casa ya se remató en 12 mil dólares y todavía existe una deuda por pagar ya que tal y como lo afirma la perjudicada, la deuda se la estableció por ocho mil dólares pero alega que el préstamo fue de solo tres mil dólares.
“Me dijo que no había ningún problema que la casa quedaba como garantía. Era una hipoteca abierta y la letra tampoco es notariada. Ella la llenó a los dos años indicando que debía ocho mil pero solo fueron tres mil dólares. Yo pagué más 300 dólares cada mes durante un año. Mi deuda ya está pagada”, dice Zoila quien afirma que pagó lo que debía en el 2009.
Pero lo más complicado de este problema es que Zoila se enfrenta a la pérdida de sus hijos ya que el abogado explica que la jueza Jacqueline Solís también estableció que sus primogénitos pasen a la Aldea SOS debido a que no tendrán un lugar para vivir. “No se puede privilegiar los derechos al crédito vulnerando los derechos de las niños, niños y adolescentes. Eso es superior. No es una familia destruida”.

OTRO PERJUDICADO
En medio de los vecinos se encontraba también Jacinto Moreira, quien afirma que la misma mujer le prestó dinero cuatro veces. “Me prestó y después me quiso cobrar de nuevo. Esa señora es una sabida. En ese tiempo andaba con el marido con un portafolio repartiendo dinero a quien le pedía”, expresó.

APOYO
Para mostrar su apoyo también estuvieron Luis Jaramillo, presidente del barrio Azaya centro; Luis Andrango, presidente del barrio 16 de Abril y Juan Castillo, presidente del barrio Alpachaca Centro. “Debe hacerse una investigación a las personas que prestan dinero de esta forma”, dijo Luis Jaramillo.
Además, Gustavo Yacelga, de la Confederación de Pueblos Indígenas Campesinos y Negros del Ecuador, también estuvo presente para mostrar su apoyo. “En la ley está clarito y dice que el derecho de los niños va por encima de la constitución. No pueden ser desalojados de su hogar por deudas. Están violando las leyes la constitución”. (GN)