Un falso empresario acabó con sus sueños

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Un falso empresario acabó con sus sueños

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pag-30Kennedy Kwodjo e Issah Anal, contactados por un supuesto empresario de futbolistas, viajaron desde Ganha hasta Ecuador con el mismo objetivo: jugar en un equipo de la serie A.

En el país ese sueño dio un giro de 180 grados, ya que los dos africanos por lo menos, en el primer tramo de del torneo de la serie de privilegio, no aparecieron en los registros de ninguno de los 12 equipos que participan en primera categoría. Hace tres semanas los africanos llegaron a Ecuador, tras ser contactados en su país natal por un empresario brasileño.

Ellos venían a jugar en un equipo de primera categoría, pero no sabían en cual. Una vez en el país y, por cosas del destino, terminaron en Ibarra. En ese momento se dieron cuenta que el sueño que les pintaron en África no era de color rosa. Los dos deportistas no hablan castellano, ya que el idioma que practican en Ganha es el inglés. Sin embargo, AmedGaed, quien también es africano y que llegó hace más de un año a Ecuador para jugar fútbol profesional, fue el traductor en la entrevista que un equipo de Diario EL NORTE mantuvo con Kennedy. En cambio, Issah no llegó al lugar donde se realizó la entrevista. Kennedy mencionó que en Ganha jugaba en un equipo de primera, precisamente en el LibertyAcademy FC, pero que prefirió hacecerse conocer fuera de las fronteras de su país y de su contienente ya que los ofrecimientos que le hizo el supuesto empresario lo tentaron.

DESILUSIÓN

Kennedy dijo que se siente utilizado, debido a que muchos supuestos empresarios se aprovechan de la necesidad de quienes buscan hacer del fútbol su profesión. En Ibarra y con el dinero que trajeron se instalaron en uno de las hostales que quedan en el centro de la urbe, pero poco a poco ese dineró se les fue terminando. Pero no todo fue malo para los africanos, ya que encontraron gente como Wilman Guerrero, propietario de un restaurant, quien les rebajaba en el precio de la comida e incluso en ocasiones les brindaba la comida. Amed, quien sí habla castellaño, explicó que muchos de estos supuestos empresarios observan a los muchachos que tienen talento y los reclutan. Les ofrecen el oro y el moro, pero nunca cumplen.