Una familia no tiene identidad

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Una familia no tiene identidad

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identidadCAYAMBE. María Fernanda, se siente confundida tratando de encontrar su identidad y así poder darles un nombre y apellido a sus tres hijos, quienes al igual que ella no tienen una partida de nacimiento.  

Esta mujer descendiente de afros, desde que nació el 23 de julio de 1990, fue criada por sus abuelos maternos quienes vivían en Borbón. Su madre, quien tuvo 5 hijos, nunca se encargó de darles el afecto y cuidado, muestra de ello es no inscribió en el Registro Civil a su quinta hija para que tenga un nombre y un apellido. Lo mismo ocurrió con su hermana con quien mantiene contacto. De sus tres hermanos varones no sabe nada, desconoce su paradero. Lo propio ocurre con su madre, quien dice está sumida en el mundo de las drogas.
Su niñez y parte de la adolescencia transcurrió en casa de sus abuelos, donde experimentó maltrato y violencia. Incluso este abuso fue más allá de los límites racionales al punto que eran vendidas a hombres adultos.
Durante 14 años soportó todo tipo de vejaciones, hasta que decidió huir en busca de una mejor vida. Llegó a Quito, donde encontró una familia de nacionalidad colombiana quienes la contrataron como empleada doméstica, con un sueldo de 70 dólares. Sus tareas consistían, en hacer todos los quehaceres de la casa, incluidos las de otros familiares. Bajo este sistema de explotación permaneció 3 años, ya que no le quedaba otra alternativa. Pese a no tener una buena remuneración, por lo menos tenía asegurada su alimentación y techo donde vivir, ya que su trabajo era bajo el sistema de puertas adentro.    
Ante este abuso, se reveló y dejó este trabajo, nuevamente huyó, ahora  de la explotación laboral a la que fue sometida. Volvió a Esmeraldas.

Pero llevaba consigo ese dolor del rechazo de su madre de quien no tuvo el amor y cuidado. Este vacío pensó llenarlo con el amor de un hombre. Tenía 17 años y se unió con un caballero con quien procreó dos hijos; ellos tienen 6 y 4 años, aún no han sido registrados porque su madre no tiene identidad.

Esta relación no funcionó y vino la separación. Hace dos años conoció a otro hombre con quien llegó a Cayambe. Por tercera vez se embarazó y hace 2 meses alumbró a su tercer hijo. Otra vez su relación sentimental fracasó, el padre de su hijo la abandonó y la dejó, él se regresó a Esmeraldas y ella se quedó en Cayambe. Sus abuelos, familiares  y quienes la conocen en Borbón la llaman Dilaidy Abigail, nombres con los que creció hasta los 14 años cuando escapó del infierno en que vivía.
A su llegada como para dejar atrás su pasado de abusos cambió su nombre y optó por María Fernanda. Ella y sus tres hijos no son parte de los casi 16 millones de ecuatorianos ya que no están inscritos en el Registro Civil.
La tramitología le impide legalizar su situación y la de sus hijos, quienes no pueden acudir a la escuela por no tener identidad.