Un tumor cambió la vida de Moisés

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Un tumor cambió la vida de Moisés

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p29Desde noviembre de 2014 la vida de Moisés Asael Illescas Morocho cambió, al joven músico y deportista se le detectó un tumor maligno que no le permite continuar con sus actividades normales.

El adolescente de 15 años cursa el primero de bachillerato internacional en el colegio Mariano Suárez Veintimilla y hasta hace más de un año sus características eran de un apasionado por el fútbol, de personalidad pacífica, activo en sus tareas y era común verlo entonar la guitarra y cantando.
Fausto Illescas y Susana Morocho, padres de Moisés, empezaron a notar, a finales de 2014, que su segundo hijo no actuaba como siempre, ya que era un chico activo pero comenzó a dormir la mayor parte del día.
El cansancio corporal era cada vez más evidente, el apetito se iba perdiendo y el exceso de sueño sobrepasaba a la normalidad, en mayo de 2015 sus padres y sus tres hermanos, Lizeth, Jefté y Esteban Illescas, se asustaron por la sangre que salía de su nariz.
Cuando llegaron al Hospital San Vicente de Paul la hemorragia paró y los médicos indicaron que no era nada de peligro, por esta razón regresaron a su casa. “La sangre salía como agua de un grifo por mis fosas nasales”, dijo Moisés Illescas.
Las ganas de permanecer más tiempo en descanso “eran impresionantes”, y en algunas ocasiones volvió a sangrar y no había ningún cambio en el diagnóstico de los doctores, hasta que un día estuvo más de 6 horas con la hemorragia.
Después de que le realizaron una tomografía el diagnóstico fue que el joven tenía un tumor maligno y desde ese día, él y sus padres mantienen un nuevo estilo de vida en el que necesita muchos cuidados.
Pasa casi todo el día adormitado y este tiempo es difícil para los padres porque, como debe dormir sentado, ya que al estar acostado y sin poder respirar por la nariz, solo por la boca, se agita y los sonidos que emite son fuertes y a su familia le da miedo que se pueda asfixiar.
“La temporada más fuerte que pasamos fue el final del 2015, nuestro hijo permaneció en terapia intensiva desde navidad hasta año nuevo”, dijo Susana Morocho. Durante este tiempo veían a Moisés de dos a tres minutos que les permitían en la casa de salud de Quito.