Recuperación, lucha contra la propia mente

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Recuperación, lucha contra la propia mente

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pag-29“El alcohol y las drogas son enemigos silenciosos que no respeta etnia, condición social, nivel de estudios y otros aspectos”, todos los días quienes se encuentran en procesos de recuperación, en las comunidades terapéuticas, luchan contra la ansiedad, sus defectos, sus necesidades y lo más peligroso su mente.
Al amanecer los que están en la lucha contra ellos mismos, en una comunidad terapéutica, despiertan y reconocen que no están en sus hogares junto a sus familias, sino en una casa de ayuda contra las adicciones, algunas veces esto les causa remordimiento y dolor, otros días el entusiasmo para dejar la sustancia que cambiaba su estado de ánimo es fuerte y con “ñeque”, se preparan para las actividades cotidianas.

INICIO
Llega la hora de formar para hacer ejercicio y fortalecer el cuerpo, pero antes una persona que los cuida y aconseja día y noche, realiza una reflexión para iniciar el día con “pie derecho”.
Trote, flexiones de pecho, piernas, brazos y más ejercicios forman parte de su primera actividad, cuando han cumplido 24 horas más de mantenerse “limpios y sobrios”. Después de este espacio los internos de las casas de recuperación reciben los primeros alimentos del día para ganar fuerza e iniciar la jornada.
El adquirir responsabilidades y nuevos hábitos es una de las tareas que deben aprender, ya que en su mayoría no cuidaban su higiene personal o la limpieza de su casa. Trabajos de aseo, del que hoy es su hogar, es parte de su aprendizaje.
Si antes tenían quien les lave la ropa, los platos y más hábitos comunes en los hogares, ahora se aprende en el diario vivir del inicio de su nueva vida o de lo que a veces llaman “volver a nacer”.
Las terapias inician y profesionales de psicología, trabajo social y terapeutas o monitores vivenciales, realizan un proceso en el que los residentes de las comunidades terapéuticas aprenden sobre las causas y consecuencias de la enfermedad, conocida así desde 1968 por la Organización Mundial de la Salud.

PROCESO
Aprender doce pasos que les ayudarán a cambiar su vida y les enseñarán a mejorar su comportamiento, para alejar el alcohol y las drogas en la calle conocida para algunos como la “selva de cemento”.
Al finalizar este espacio de trabajo en la mañana es tiempo de meditar sobre lo aprendido, leer, escuchar música de motivación, conversar con sus compañeros o monitores vivenciales es parte del tratamiento que les ayuda a tener un nuevo estilo de vida ya que “un adicto entiende a otro adicto”.
La mente a veces se dispersa, recordar el dolor de vivir en las calles junto a esta enfermedad que algunos los llevó a un hospital por sobredosis o a la cárcel por no actuar con los “cinco sentidos”, pero esto no los entristece les da fuerza para recordar que tienen una nueva oportunidad para vivir y ser felices.
En las tardes la sala de terapia se vuelve a llenar, un nuevo proceso de trabajo comienza, terapia ocupacional y espiritual es la que reciben después del almuerzo.
El compartir las vivencias con los compañeros residentes y con los profesionales que los ayudan, es parte de un día de trabajo, esto les permite reconocer a lo que podrían llegar si continuaban en el consumo de alcohol y drogas y poner paso firme para no volver a un mundo que día a día terminaba con sus vidas, en las noches finalizan con terapias de motivación.
Después, cuando todos regresan a la habitación la falta de la familia se siente, las ganas de abrazar y pedir perdón a los seres queridos es cada vez más fuerte, para que ellos vean su cambio lo importante es que a cada instante vivan el “solo por hoy”, con el fin de controlar sus defectos y a su mente para ser “mejor persona”.