No habrá impunidad en muertes

05:13 662 hits

No habrá impunidad en muertes

Ratio:  / 0
MaloBueno 

impunidadLa desclasificación de información del Consejo de Seguridad Pública y del Estado (Consepe) permitirá conocer, cinco años después de la revuelta policial del 30 de septiembre de 2010, de quién era el arma, las balas y quiénes dispararon y acabaron con la vida de los policías Froilán Jiménez y Efrén Calderón, y de los militares Darwin Panchi y Jacinto Cortez.  

 
El Fiscal General de la Nación, Galo Chiriboga, en una entrevista con El Ciudadano, menciona que sobre el caso de los policías Froilán Jiménez y Efrén Calderón, la Fiscalía tiene las balas que los mató, las mismas que fueron enviadas a Colombia para ser periciadas y ya están de retorno al país.
“Una vez que podamos identificar a quién le correspondió la dotación de esa munición y el arma, sabremos quién disparó, por ejemplo,  a Froilán. Eso lo obtendremos cuando se desclasifique la información sobre este tema específico. En la Fiscalía se encuentra esto en indagación previa”, mencionó Chiriboga
Panchi y Cortez, quienes eran parte del equipo militar de rescate al Presidente, la Fiscalía ya tiene toda la evidencia necesaria. Estos soldados murieron en el Regimiento Quito 1 de la Policía. Fueron enterrados sin practicarles la autopsia de ley, por lo que se debió hacer una ‘acción urgente’ para poder reactivar el proceso, exhumar los cadáveres y extraer las balas.

 

SIGILO INFORMATIVO
El levantamiento del sigilo de esa información ya fue autorizado por el presidente Correa.
Los trámites no han permitido concretar aún este punto, que será vital para determinar culpables. Para descifrar esas muertes, la Fiscalía utilizará la misma metodología empleada en el caso de la muerte del estudiante Pablo Bolaños, aquel 30 S: se extrajeron  las balas del cuerpo, se las perició en el exterior y con la información obtenida se la comparó con más de 800 armas del rastrillo de la Policía Nacional.
Todo esto permitió a la Fiscalía dotar a los jueces de elementos de convicción o pruebas. Gracias a ello, el expolicía Francisco Guzmán fue declarado culpable y sentenciado a seis años de reclusión mayor y a pagar una indemnización de 30.000 dólares.