'Como hija exijo justicia'

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'Como hija exijo justicia'

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p29El silencio se mantiene por parte de las o los responsables del asilo “San Martín” en donde se presume hubo mala atención al exnotario de Otavalo, ingeniero Jaime Rosero Jácome. Su hija, licenciada Jimena Rosero Torres sí habló. Las autoridades de Salud y del MIES aun no se pronuncian.

“Mi padre tiene un diagnóstico grave y gracias a Dios, por las atenciones que ha recibido en el hospital del IESS, se está recuperando de sus lesiones físicas, pero aparte de ello se debe hacer algo porque existen quince ancianos más en ese asilo”, dijo Jimena Rosero, quien exigió justicia ante el caso de su padre.

¿Por qué su indignación?
Porque no es justo que se pague un mensual de casi USD 500 a un asilo para recibir, al mes y medio de haber ingresado mi padre, con parte de su cuerpo llagado y podrido.

¿Su papá ingresó bien, sin llagas?
Mi padre entró bien, caminando. No sé qué sucedió porque en poco tiempo solicitaron una silla de ruedas… y conforme pasaban los días empezamos a ver que decaía su ánimo y dejó de hablar.

¿Su papá padece de alguna enfermedad?
Él tiene un diagnóstico desde hace dos años de alzheimer y parkinson. Pensando en hacer un bien y que el centro donde le íbamos a ingresar tenía gente preparada y capacitada para su manejo, quedamos con la tranquilidad de que eso iba a suceder, pero nunca nos imaginamos que iba a ser todo lo contrario.

¿Le preocupa la situación actual de su padre?
Por supuesto. De hecho, como constan en los informes médicos del hospital del IESS, mi padre ha sido tratado, pero lamentablemente tiene escaras muy graves en sus glúteos y en sus talones, lo cual es muy delicado tratar.

¿Su padre estuvo en algún momento en peligro?
Mi padre está vivo de milagro. Yo nunca imaginé encontrarle en la forma en que lo encontré.

¿Le consta que no hubo buena atención médica?
Ahora, con la atención que ha recibido en el hospital del IESS, me doy cuenta que en el asilo no tuvo ningún tipo de atención médica. Nunca recibimos una notificación de que él tenía escaras graves. Cuando le retiré del asilo, la jefe de enfermeras, licenciada Magaly de Alarcón que no va los fines de semana, solo va de lunes a viernes y me parece que ocupa un cargo administrativo dentro del asilo, me dijo ¡qué bueno que habíamos llegado! porque mi papá tenía una escara un poquito fuerte, pero jamás me imaginé como le íbamos a encontrar.

¿Denunció el caso ante la jefatura de Salud?
Sí, una vez ingresado mi padre en el hospital del IESS, conversamos con la doctora Dolores Ospina, médico geriatra y nos sugirió que vayamos a la Dirección de Salud. Fuimos ahí y hablamos con el abogado Patricio Kastillo, le expusimos el caso y algo le pasó cuando le mencionamos el nombre del asilo.

¿Qué pasó?
Llamó a otra persona, no sé quién era, tal vez encargado de los documentos en donde constan los requisitos para el funcionamiento de estos asilos, quien nos respondió, sin mostrarnos los documentos, que el asilo (“San Martín”) contaba con todos los documentos necesarios, a lo que respondí: cómo es posible, si no hay enfermeras capacitadas y tituladas.

¿Qué respondieron?
Nos dijeron que la Dirección de Salud no estaba a cargo de los adultos mayores, sino el MIES y lo que podrían hacer, en base a una denuncia por escrito, es enviar a alguien para que haga una inspección del asilo y que máximo lo que podrían hacer es imponerle una multa económica.