Militar asesinó a dos de sus hijos a martillazos

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victimasIBARRA. En medio del dolor y la tragedia una mujer retiró los cuerpos sin vida de sus pequeños de la morgue del hospital San Vicente de Paúl. El padre de los menores habría sido el causante de este macabro hecho de sangre ocurrido en Pimampiro.

TRAGEDIA. La madrugada del 31 de diciembre, moradores del barrio San Vicente en Pimampiro, se sorprendieron tras un crimen cometido en el interior de una de las viviendas del sector ubicada en la intersección de las calles Espejo entre Rocafuerte y Paquisha.

Luis Homero Valencia, dueño de la propiedad en donde aconteció el suceso, relata que esa madrugada observó que la luz de la vivienda de abajo estaba encendida y la puerta abierta, su esposa se dirigió a otra de las ventanas y se percató que su inquilina, Ana Vila, se encontraba en medio de un charco de sangre en el piso. “Le escuché a mi mujer que dijo, ‘le mataron a la Anita’, y fue cuando le vi salir al asesino del lugar y al alzarme a ver me dijo, ‘no pasa nada’ y se corrió por el garaje se subió al balde de mi camioneta y saltó hacia afuera”, mencionó.

FUE CAPTURADO. En la parte externa de la vivienda y tras haberse consumado el crimen, el sujeto fue capturado por su propio hermano. Y es que según vecinos de la localidad, un mensaje de texto enviado a la madre de los menores anunciando que mataría a los pequeños la alertó, como la mujer se encontraba en Quito, llamó a su cuñado para precautelar la seguridad de sus hijos, pero cuando el hombre llegó su hermano ya los había atacado.
EL MÓVIL. Los pequeños que residían en Quito, llegaron a Pimampiro el domingo 28 de diciembre para pasar con su padre. Según fuentes policiales, el día anterior al crimen, el hombre pasó con los menores, pero la madrugada del 31 ingresó a la vivienda en donde su cuñada cuidaba de los pequeños y los atacó mientras dormían. La cama en la que fueron brutalmente agredidos estaba llena de sangre. Por la fuerza de la agresión, las paredes del sitio también quedaron manchadas. Supuestamente problemas sentimentales entre él y su expareja motivaron el crimen.

AUXILIO. Tres unidades de emergencia arribaron al sitio, la niña de dos años y medio de edad no resistió y murió camino a la casa de salud, mientras que su hermano de cuatro años falleció pocos minutos después en el área de emergencia del hospital San Vicente de Paúl. Mientras tanto, Ana Vila, fue transferida de manera inmediata al hospital Eugenio Espejo en Quito con pronóstico reservado.

DOLOR. En medio de un incesante dolor la madre de los pequeños retiró los cadáveres de sus hijos del anfiteatro de dicha casa de salud.