16-09-2018 | 00:30

11 años sin su hija y no pierde la fe de encontrarla

La vida se detuvo para Irene Zambrano, pero su madre y su hija mayor le dieron fuerza para salir adelante. No pierde la fe, nunca.

Esmeraldas. La vida de los Vivar Zambrano cambió desde el 21 de julio de 2007.

Aquel sábado, hace 11 años, en la parroquia Galeras, perteneciente al cantón Muisne, Naomi Carolina Vivar Zambrano tenía 1 año 11 meses.

Caminaba de un lado a otro, mientras su madre Irene y sus familiares preparaban alimentos para personas que llegaban al lugar.

“Todos estábamos atentos a la niña pero, en cuestión de segundos, desapareció...”. Eran como las 09:00.

Irene recuerda que en el pueblo nadie se dio cuenta y la gente decía que no vio nada. También precisa que aquel día hubo varios turistas en el lugar. Hasta el momento no saben qué sucedió con la pequeña Naomi ni quién se la llevó.

Lo que espera la madre de la pequeña es el apoyo del presidente Lenín Moreno, enfatiza que el exprimer mandatario, Rafael Correa, hizo caso al reclamo de familiares de desaparecidos. “Nos ayudó al crear la Dinased, con esta unidad se ha logrado encontrar a varias personas y el caso de mi hija no prescribirá hasta que la encontremos”. Con investigaciones en algún momento se realizó un ADN con una niña porque se presumía que podría ser su hija, pero el resultado fue negativo. Naomi tiene lunares en su cuerpo y una cicatriz por una quemadura en su pie derecho. Irene dice que, tras la desaparición de Naomi, su vida se estancó. “Para un familiar que pierde a una hija, la vida se detiene, uno piensa que la volverá a ver. Recorrí varias ciudades pegando afiches”.

Pero, cuando pasan los años llega el momento de pisar la tierra, de aferrarse a Dios. Irene se dio cuenta que aún estaban junto a ella su madre y su hija mayor, que también la necesitan y ellas le dieron la fortaleza necesaria para poder seguir adelante.