15-09-2018 | 02:25
(I)

La memoria de su vida deja hondas huellas

El cariño que brindó a sus allegados es el principal recuerdo que deja su partida.

Fue un ejemplo de vida y siempre estuvo orgullosa de sus hijos.

Otavalo. Hasta el cielo derramó sus lágrimas en honor a Gloria María Mon-tesdeoca Sánchez, una madre abnegada y amorosa que, con su muerte, deja un enorme vacío en la familia Mejía Montesdeoca.

Su vida. Gloria María Montesdeoca estuvo casada durante 50 años con Rafael Antonio Mejía, solo la muerte los pudo separar. Tuvieron ocho hijos: Ber-tha, Elvia, Marco, Édgar, Luis Alfredo, Cecilia, Eugenia y Susana.

Bertha falleció a temprana edad.

Cuando cumplió un siglo de vida, recordaba con claridad lo vivido en su natal San Antonio de Ibarra.

En su adolescencia aprendió a tejer y elaboraba tapetes y colchas para su hogar.

En su último cumpleaños, el número 102, recordaba la época estudiantil en San Antonio. “Los profesores eran bien buenos”, repetía.

Recordaba su época de adolescencia en donde conoció a su compañero de toda la vida.

Decía que su esposo le brindaba un trato elegante y amoroso. Con Antonio Mejía construyeron su hogar en el centro de Otavalo, ubicado en la García Moreno y Roca, donde fueron conocidos como una familia honorable, distinguida, solidaria y de paz. Por cada uno de sus hijos guardaba un cariño único y especial y junto a su esposo se preocuparon de que estudien y sean personas llenas de valores y virtudes.

Antonio Mejía fue su único amor. Sus ojos se llenaban de lágrimas al recordarlo, nunca lo olvidó.

Lo que más le agradecen sus familiares es el cariño y el cuidado que ha tenido con ellos y, sobre todo, la sonrisa con la que los recibía en todas sus visitas.

Su deceso enluta también al Grupo Corporativo del Norte (GCN), pues uno de sus hijos es el exprefecto y exdiputado Luis Alfredo Mejía Montesdeoca, presidente Ejecutivo de la empresa, a quién lo definía como el “más cariñoso”.

Que su hijo sea querido por la gente que le daba su voto y confianza era algo que le alegraba y llenaba de orgullo. “Mi hijito ya ganó”, decía cuando Luis Mejía Montesdeoca lograba el apoyo del pueblo.

Elvia Mejía, hija de Gloria María Montesdeoca, en una entrevista con Diario EL NORTE recalcó que el respeto y la honradez son los valores que sus padres siempre les inculcaron todos los días.