Agua que se usa en el Camal Municipal será descontaminada

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camalOTAVALO Desde hace 30 años, el agua que se utiliza en el Camal Municipal de Otavalo se descarga directamente en el río Tejar, que atraviesa por el lugar, sin ningún tipo de tratamiento. La consecuencia es un alto grado de contaminación con materia orgánica que no solo afecta a ese sistema hídrico, sino que pone en riesgo la salud de los habitantes de la ciudadela “Ángel Escobar”, donde está asentado este sitio de faenamiento de ganado, que abastece de cárnicos a los mercados del cantón.


Con la finalidad de superar este problema, la actual administración municipal, a través de la Dirección de Gestión Ambiental, inició los trabajos para la implementación de una planta de tratamiento de las aguas residuales que se generan en el Camal, para luego descargarlas, descontaminadas, en el mencionado río. Se trata de un sistema móvil, desmontable que se podría desplazar en caso de que el Camal, en lo posterior, se traslade a otro sitio de la ciudad.


Karen Terán, directora de Gestión Ambiental del Municipio, dio a conocer que se trata de un sistema de biotecnología que funciona a través de aireación y bacterias. Tiene varias fases: el cribado, que es una rejilla donde se retienen los restos orgánicos de mayor tamaño; el tanque separador de grasas y residuos; el reactor biológico, donde ingresa aire y oxígeno a presión, para descomponer de manera rápida los desechos; el filtro de bacterias para la degradación de la materia orgánica; el tanque sedimentador, donde el agua toma un tono transparente y, por último, el proceso de desinfección para que el agua se descargue al río sin bacterias.


La construcción del sistema de tratamiento inició en el presente mes y culminará en septiembre próximo, con una inversión municipal de 116.970 dólares. Adicionalmente, se construyen dos arcos, con un monto de 13.643 dólares, para la desinfección de los vehículos que ingresan al Camal con el ganado y de los que salen con la carne para la comercialización en los mercados. La finalidad es garantizar que las reses para el faenamiento sean sanas y que la carne no afecte a la salud de los consumidores.


“La norma ambiental dice que las descargas que se realizan en los ríos deben cumplir ciertos parámetros; es decir que cualquier empresa, industria o en este caso el Municipio tienen que usar el agua en el proceso productivo y devolverla al río en condiciones adecuadas. La planta garantizaría cumplir con este requisito”, dijo Terán.