Así se inició la fiebre del oro en El Triunfo

10:30 8820 hits

Así se inició la fiebre del oro en El Triunfo

Ratio:  / 9
MaloBueno 

carpas
Ibarra.- Soy agradecido con ‘el de arriba’, tuve algunas confrontaciones, me amenazaron de muerte, se me cayó una carga, pero soy respetado, conocido y tengo la bendición de Dios”, con esto finaliza su relato Juan, nombre protegido, quién cuenta detalle a detalle cómo la mina de Buenos Aires cambió la vida de muchos.

 

La conversación duró cerca de una hora, el intenso sol de Ibarra se mezcla con la desesperanza que sienten los mineros al ver como día a día su ‘trabajo’ se termina.

Para ellos la palabra ilegal no existe, su labor, según comenta, es dura y sacrificada, criterio que no coincide con las autoridades que han detenido más de un centenar de personas involucradas en la extracción de material minero en El Triunfo, Buenos Aires.
MNIEROSBAIRES

Historia. Juan dice estar cansado de la persecución de parte de las autoridades.

El hombre de 32 años asegura que los mineros no son delincuentes, ni asesinos, ni violadores, como para estar encerrados en una cárcel y que lo único que reclaman es que las autoridades les ayuden para poder trabajar sin tener inconvenientes.

“Queremos que nos concesionen una área en Buenos Aires, que no nos mientan, que nos den un espacio. Por qué no le entregan a la comunidad para que progrese, en todo caso que no sea para nosotros, pero sí para que ellos salgan adelante”, menciona Juan, quién es miembro de Asopromira, organización de mineros formada con personas que viven en la cuenca del río Mira.

mineri

Testimonio. El minero comenta que llegó a Buenos Aires, acompañado de un grupo de familiares, en noviembre de 2017 y que fue uno de los que, practicamente, descubrió el lugar.

“Andábamos buscando vetas desde que nos enteramos de la situación en El Cielito, buscabamos la suerte, porque sabemos que toda la provincia tiene mineral. Un amigo encontró y nos avisó, armamos un grupo de tres personas y nos fuimos y vimos que sí estaban trabajando 20 grupos, unas 60 personas más o menos, un poco de ellos de Zaruma y el resto eran de la comunidad y de Lita”, agrega mientras recuerda que a primera vista no parecía que la montaña tenía oro.

El hombre asegura que descubrir la mina le permitió dar trabajo a un grupo de albañiles que se encontraban desempleados, a quienes pagaba un diario de 35 dólares, trabajando desde las 07:00 hasta que oscurezca.

Comenta además que desde Ibarra llevaron palas, picos, azadones, puntas y combos y que armaron un campamento con dos carpas.

“Ahí no habían robos, ni había que cuidar, mi veta era de 50 metros y todo el mundo respetaba sus cosas, nadie se metía ni a picar, ni a robar los sacos”, mencionó.

Además cuenta que al principio se trabajaba con mulas, y que por cada animal les cobraban seis dólares.

“Alquilamos una cuando llegamos, cuando empezó a llegar más gente cobraban por los dos bultos 15 dólares, luego subieron a 20 y llegaron a pedir hasta 30 dólares. Mientras picábamos comenzaron también a templar las poleas, habían tres que llegaban a un potrero, en donde el dueño de la finca nos cobraba el 10% para sacar el material, ahí cargábamos las mulas y ellas llegaban a la visera, en donde estaban los camiones y se embarcaba”, dijo.
Ruta. El minero menciona que bajaban hasta San Jerónimo y que los policías pasaban en sus asuntos y nisiquiera nos revisaban. Luego circulaban hasta Esmeraldas y pasaban mintiendo en los controles que eran papas o lastre para construcción.

“De Esmeraldas íbamos a Santo Domingo, luego a Milagro y luego a Zaruma. Nos cobraban por viaje 1 200 dólares cargando más o menos 400 sacos por camión”, agregó.

Llegada de foráneos. Luego de aproximadamente dos meses la situación dio un giro en Buenos Aires, con la llegada de las personas de Alto Tambo y San Lorenzo.

“Cuando la gente llego había mucho movimiento y en multitud se dan todo tipo de situaciones. Cuando ellos vinieron ingresaron drogas y armas y se volvió más tensa la situación. La gente de San Lorenzo no sabe de minería y sólo llegó a delinquir con sus mafias, a hacer sus cosas y a trabajar a su forma, robando, con drogas, con ellos entró el peligro”, aseveró con indignación.

Cuando le preguntamos del tema de la prostitución en el sitio, Juan aseguró que si hay, pero que las trabajadoras sexuales llegaron con gente de Ibarra.

“Ellas subieron a la mina y armaron su campamento, conocido como ‘la carpa morada’. Los precios cambian dependiendo si estás o no bañado”, agregó con un semblante de burla y mencionó también que no tenía idea de los precios que cobran las mujeres. Cuando le preguntamos sobre las decenas de personas fallecidas que dicen haber en la mina, su rostro cambió. Juan dijo que no le constaba ese hecho.

“Cuando estuve arriba nunca vi nada, pero sí comentan que hay enterrados, accidentados y violentados. La gente es violenta y estar 20 días en el páramo les estresa y con alcohol y drogas, aún más. Ahí proceden mal, si en el pueblo hay discusiones, no se diga arriba que no hay nada”, dijo sin mayores detalles.

‘Los dueños de casa’. Martín, de 36 años, quién también fue de los primeros en ingresar a la mina se refirió a la forma de ser de los comuneros del lugar.

Aseguró que al inicio eran muy sumisos y humildes y que ellos trabajaban, ganaban su diario y eran tranquilos.

“Luego fueron abriendo los ojos y ya se aprovechaban de la situación y triplicaban el costo de los productos, después ellos también aprendieron algo de minería enseñados por nosotros y por los zarumeños. Como se les compraba el material, nos convenía que piquen algo que valga la pena. Dos sacos se pican en 10 minutos, de los bien picados se extraen hasta 6 gramos y del que pica cualquiera 2 gramos, los que mejor picaban eran los zarumeños”, sostuvo Martín.

Señaló también que la transformación de la parroquia fue evidente y que en uno de los restaurantes, en el que no entraba nadie, luego se convirtió en un negocio rentable.

“El pueblo no es turístico como dicen, allá no hay nada, es un páramo y viven de la agricultura, ahora ya hasta les están poniendo señal de telefonía. Antes para comunicarnos con la familia utilizábamos un infocentro, al inicio habían dos o tres personas llamando, pero ahora la fila es interminable y hay que esperar por horas”, agregó.

Repentino cambio. Juan retomó el diálogo y comentó que cuando empezaron a denunciar, los operativos no se hicieron esperar y cayeron los primeros carros.

Mañana no se pierda una segunda entrega de esta investigación, en donde podrá conocer la situación que enfrentan ahora los mineros de Buenos Aires y cómo todo se ha devaluado en el lugar.

Vinculada

El resultado de la travesía El Triunfo-Zaruma

Luego de viajar durante un día, mineros llegan a las plantas procesadoras de mineral aurífero en Zaruma. La mezcla de varios compuestos permite separar el preciado oro de las piedras y, de a poco, lograr un bloque como resultado de todo el proceso. Los mineros aseguran que todo se trata de suerte, ya que en muchos sacos no puede existir ni un gramo de oro, pero en otros la situación cambia.

Cifra

720

Personas

Tiene la asociación Asopromira, conformada en la parroquia de Lita, en el cantón Ibarra.

Tenga en cuenta...

Autoridades

Además de los operativos, detenidos, material, dinero y vehículos incautados, no se han efectuado otras acciones.

Alcalde en silencio

El alcalde de Urcuquí, Julio Cruz, no se ha referido al tema de la minería en la parroquia de Buenos Aires.

Situación actual

La gente en la parroquia ya no está como hace algunos meses, la gran mayoría ya ha salido del sector.