Ya era hora de aprobar lo que la Constitución y la Consultaordenaron a los asambleístas. Aprobar por fin una ley que regule el recurso invalorable de la comunicación. La comunicación es un bien que no solo atañe a los seres humanos, según su escala evolutiva, todos los seres vivos necesitamos de la comunicación para muchas cosas, no solo para reproducirnos y asegurar la sobrevivencia de las especies. Y en esos “sistemas” de comunicación, nadie es dueño de los “medios de comunicación”, todos se comunican con todos, entre iguales; ni nadie utiliza la comunicación para hacer daño a sus semejantes. La comunicación es vital como el oxígeno, como el agua.