03-08-2018 | 11:13
(I)

La explotación de personas “está latente” en el norte de Ecuador

Las provincias de Sucumbíos, Carchi, Imbabura y Pichincha encabezan la lista de los casos de explotación laboral que se han registrado en el país.

Ibarra. Estadísticas alarmantes reflejaron un informe brindado por Diego Tipán, viceministro del Interior, donde se detallan los casos de trata de personas, tanto laboral como sexual, que se han registrado en el país.

Estas cifra tiene como grandes protagonistas a Imbabura, Pichincha, Carchi y Sucumbíos, en explotación laboral y a Manabí, Los Ríos, Guayas, Pichincha y El Oro, en temas de explotación sexual.

En lo que va del año, en Imbabura no se han sentenciado casos de trata de personas, sin embargo sí se ha judicializado a varias personas dedicadas a captar, explotar y maltratar a personas a cambio de obtener dinero por su trabajo.

Cifras. Según el ministerio del Interior, en Imbabura existen 45 casos de trata de personas, según datos entregados por Tomás Guayasamín, director de prevención, Trata de personas y Tráfico ilegal de migrantes.

“La trata de personas afecta a todos los grupos: un 62% son adultos; el 37% niños, niñas y adolescentes; y el 1% de la tercera edad. El 97% son de nacionalidad ecuatoriana, el 2% de origen colombiano y 1% de otras nacionalidades”, informó el ministerio del Interior.

Estadísticas. En Ecuador, de enero a junio, se registraron 40 víctimas adolescentes de trata. El año pasado fueron 47 en el mismo periodo, de acuerdo con cifras del Ministerio del Interior

Según el viceministro, la gran mayoría de las personas rescatadas son ecuatorianas, aunque también figuran varias colombianas, venezolanas y peruanas, así como originarias de Bangladesh, Nigeria e India, entre otros.

Detalló además que del total de rescatadas, la mayor parte eran víctimas de explotación sexual en diversas partes del país.

Trabajo. En las provincias de Imbabura, Carchi, Esmeraldas y Sucumbíos, la consultoría GTZ realizó una investigación denominada “La Trata ante el Espejo”, que ha contribuido con importantes aportes en investigaciones en torno al tema en la frontera norte.

Diario EL NORTE accedió a este detallado documento, que hace un exhaustivo análisis de la situación, y reposa en la Fiscalía de Imbabura.

Dicho documento relata que en el 90% de los casos las mujeres son víctimas de violencia sexual en el tránsito, transcurso y cotidianidad, mientras dura la trata. Además manifiesta que el 70% de las víctimas viven bajo encierro y vigilancia; que el 42% provienen de hogares con violencia; el 40% de las víctimas sufren amenaza a sus familias; y el 40% fueron captadas por engaños.

Dato. El informe también asegura que en el Ecuador, concretamente en la frontera norte, existen y cohabitan 100 000 mujeres al año, que son o pueden ser víctimas de esclavitud en explotación sexual.

Este accionar es posible porque la legalidad en Ecuador permite el ejercicio de la prostitución en locales cerrados y las mujeres no cuentan con los medios suficientes para instalar sus propios negocios dedicados al trabajo sexual.

Explotación con fines laborales. En Cotacachi, cantón en donde se han generado varios casos de explotación, se desarrolló el diagnóstico del Plan de Acción contra la Trata de Personas, presidido también por Tomás Guayasa-mín, en donde se conoció que en septiembre de 2017 se creó la dirección a la que preside para generar política pública en materia de trata de personas y tráfico ilícito de migrantes.

Informe. En Imbabura hay 45 casos registrados de trata de personas, lo que significa un 2,3% a nivel nacional. De esta cifra 50% son hombres y 50% mujeres, principalmente niños y adolescentes en edades de 12 a 17 años.

Además se ha identificado que el 95 % de las víctimas de explotación sexual son mujeres en edades de 15 a 25 años.

Iniciativa. El proyecto “Camino Seguro” concluyó en el mes de marzo en el cantón Cotacachi.

Durante tres años, con diversas estrategias y actividades, el proyecto buscó prevenir la migración de niños, niñas y adolescentes indígenas del cantón, una de las áreas con más población indígena en Ecuador, hacia otras ciudades de Ecuador, Chile y Colombia, ya que en muchas ocasiones, son víctimas de explotación laboral.

El proyecto se desarrolló en tres ejes; prevención en comunidades, familias y escuelas con el fin de que menores migrantes puedan autoprotegerse en situaciones de riesgo; protección de niños, niñas y adolescentes en riesgo de migrar y de víctimas de la misma, a los que se identificó, protegió y reinsertó y; la incidencia para reforzar el sistema de identificación y protección de víctimas de trata por migración o la confianza entre autoridades y población indígena.

Sentenciados en el caso “EMPERADOR”