La última alfarera tradicional

00:00 576 hits

La última alfarera tradicional

Ratio:  / 0
MaloBueno 

pag-8Quienes ejercen la profesión ancestral de alfareros en el pueblo kichwa, deben tener una conexión espiritual con la naturaleza que les permita demostrar mediante el arte sus cualidades personales y su relación con los seres vivos.


En Cotacachi Carmen Anrrango es la última alfarera de la zona que utiliza todos los procesos ancestrales, hay dos personas más que también realizan estas artesanías pero las técnicas que tienen son modernas.
Desde joven conoció los secretos de la alfarería, su madre se dedicó a este trabajo desde antes que ella nazca y con esto ayudó a mantener el hogar, en su niñez acompañaba a su mamá mientras trabajaba en el patio de la casa.
Contrajo matrimonio y tuvo muchos problemas con su esposo, por esta razón decidió poner en práctica los conocimientos que aprendió de su progenitora y a su ejemplo mantuvo a sus hijos y familia con esta labor.
Tiene aproximadamente 70 años y esta es la única cosa que sabe hacer para generar ingresos económicos, pero no se dedica todo el tiempo a esto, porque tiene otros oficios que realizar todos los días.
El oficio de profesión es alfarera y para mantener y ayudar en el hogar cumple los oficios de pastora, agricultora, recolectora y jornalera, a esto se suma las actividades de ama de casa en la construcción de adobe, donde vive, ubicada en la comunidad de Alambuela.
Todo el trabajo en barro lo hace con materiales naturales, todo el proceso, desde la cosecha hasta la quema, se hace en su terreno y en el patio de su hogar.
Quienes realizan artesanías en barro, y no lo hacen con los procesos tradicionales de herencia ancestral, hacen artículos pequeños y medianos, con la técnica antigua se hacen diferentes tamaños.
A los artículos más pequeños los vende en un dólar, son adornos para recuerdos, estos los preparan sus aprendices, hija y yerno, quienes intentan mantener viva la técnica de trabajo en barro de sus antepasados.
Puño, entre quince y 20 centímetros, manga, entre 25 y 35 centímetros, jitzy, entre 50 y 80 centímetros, y mauma, entre 1 metro y metro y medio de alto, son los tamaños de las artesanías que se hace en el taller de Anrrango, los más grandes pueden valer más de 80 dólares, por el trabajo de semanas.
La artesana enseña este proceso a sus familiares porque no quiere que las tradiciones de trabajo ancestral se pierdan en el tiempo.