18-07-2018 | 00:00

Venta informal de extranjeros genera malestar en Ibarra

En el censo de 2014 se registró 800 comerciantes en las calles, en la actualidad existen 1 200 personas a raíz del éxodo extranjero.

Ibarra. La paciencia de los propietarios de los locales del Centro Comercial La Bahía, ubicado en Ibarra, se terminó. Ellos denunciaron a las autoridades sobre el trabajo de los vendedores informales extranjeros. Aseguran que para ellos no hay ‘Dios ni Ley’.

Control. Desde enero de este año la Comisaría Municipal inició con operativos en varios sectores de la ciudad, sin embargo en las últimas semanas la Policía Nacional con el departamento de Migración, Intendencia, Ministerio del Interior y la Comisaría Nacional, se unieron para realizar un mayor control. “El éxodo de personas extranjeras que ingresan a nuestro país ha causado malestar. La Policía entrega entre 10 a 20 notificaciones en cada operativo. Están dando resultados positivos. Hay sanciones a quienes no cumplan, pues la multa es con una remuneración básica unificada” dijo Marcelo Pozo, Comisario.

Las autoridades tienen ya identificados los sitios en los que se ubican los expendedores de ropa y hasta de comida.

Se trata de las avenidas Cristóbal de Troya, Jaime Rivadeneira, Atahualpa y Mariano Acosta. En esta última arteria se concentra la mayor cantidad de vendedores de otra nacionalidad. Inclusive hay casos que la mercadería ya sea sin registro sanitario o caducada, se les inmoviliza ya que no pueden los propietarios justificar su procedencia.

Los resultados del último operativo fueron: cinco personas extranjeras notificadas por no contar con Visa de trabajo y dos personas indocumentadas, que según el funcionario causan amenazas a las personas que no acceden al servicios de limpia parabrisas. “Se controlaron las ventas sin autorización en los semáforos y vía pública”, dijo Pozo.

Sin embargo para los comerciantes no hay un riguroso control. Aseguran que pasadas las 18:00 en la avenida Mariano Acosta hay vendedores que usan la vía pública para ofertar sus productos de forma libre.

Los dueños de los locales se sienten amenazados con la invasión de este tipo de comerciantes.

Manuel Celín, presidente del Centro Comercial La Bahía dice que lucharán hasta que la Aduana ejecute un control en las calles a las personas extranjeras que venden de forma ilegal. “Ciudadanos de otros países vienen con su mercadería y ofertan. Eso es ilegal. Esa acción pediremos. No es justo. Somos trabajadores y no delincuentes como nos tratan”, dijo Celín.

Inseguridad. Los comerciantes informales generan temor. Mónica Sánchez de 42 años de edad, circula todos los días por la avenida Mariano Acosta. Ella dice que en horas de la tarde y noche hay personas en las aceras comercializando e inclusive causan temor a los transeúntes.

“A demás de no existir control por las ventas no hay seguridad. La presencia de estas personas nos intimida y tenemos miedo. Inclusive ingieren licor a cualquier hora y causan malestar”, dijo Mónica, quien vive en ese sector.

La solución. Para la autoridad la única alternativa para frenar este problema es buscar espacios para asignar a las personas que no tienen autorización de ventas.

“Existen unos cercos dentro del casco colonial para limitar la venta informal. Así podemos terminar este problema que afecta a nuestros vendedores formales”, finalizó.