12-09-2018 | 00:15

Se espera que justicia para los aspirantes no tarde

Ante la negativa de autoridades indolentes, esperamos que la justicia nos dé la razón porque no pueden ser vulnerados los derechos de nuestros hijos: Wilson Galeano

Ibarra. “Burlados”, así dicen sentirse los aspirantes a vigilantes e inspectores aduaneros que concluyeron su preparación hace cuatro meses y que aún no tienen respuestas sobre su futuro laboral, pese a que 273 jóvenes aprobaron la formación en un año.

Reacción. Con orgullo ayer lucieron su uniforme los aspirantes a profesionales aduaneros para exigir que no se vulneren sus derechos. Abogados defensores, con padres de familia y aspirantes llegaron hasta la Dirección Provincial del Consejo de la Judicatura para entregar una acción de protección y buscar soluciones.

Wilson Galeano, representante de los padres de los aspirantes, dice que la lucha ha sido incansable para que no vulneren los derechos de sus hijos.

“El 22 de mayo de 2018 no existía una sola partida para pagar a los profesionales aduaneros”, es lo que le explicaron desde la dirección nacional del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, Senae.

Lo que conocieron es que autoridades aduaneras solicitaron un informe a la Contraloría, lo que hace más larga la espera.

“Nuestros hijos entraron con sueños, con propuestas que el Estado”.

Sobre acciones de las autoridades, Wilson Galeano enfatiza que solo quedan en compromisos.

Informó que existe un oficio de la gobernadora Marisol Peñafiel, con fecha 8 de agosto en el que indica que se buscará una audiencia con el presidente Lenín Moreno y tampoco hay respuestas.

De $5 000 a $6 000 invirtió Wilson en su hijo para la preparación aduanera. “El dinero no está en discusión, queremos que se respete la situación de nuestros hijos”, precisa.

Paola de la Cruz, de 21 años, anhela ser vigilante aduanera para cumplir su sueño y apoyar económicamente a su madre y hermanos menores. Espera una solución. “Nosotros ya cumplimos y ahora deben cumplir ellos. Nunca imaginamos lo que esto pasaría”, lamenta.

El guayaquileño Harold Bustamante tiene 25 años, con su título de abogado, ingresó al Centro de Formación en Yahuarcocha y se preparó como inspector.

Dejó su trabajo anterior para ingresar a la preparación aduanera. Aunque la espera ha sido larga, Harold no pierde la fe de que la justicia esté a favor de los 273 jóvenes.