09-09-2018 | 00:09
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‘Pelomotoso’, una idea que reivindica la tradición africana

Eliana Ayala espera reivindicar una parte de la cultura afro, que las mujeres amen su naturalidad, como un patrón de belleza que es diferente a todos.

Ibarra. ‘Pelomotoso’ es el nombre del proyecto de Eliana Ayala. Se trata de una revista digital que la reina de Ibarra 2009-2010, comenzó para reivindicar la cultura afrodescendiente, a través de lo que representa el estilo del cabello afro.

Eliana en su Facebook muestra una definición de lo que generalmente la gente conoce como ‘motoso’: el “pelo duro afro, que tiene la fama de ser complicado y feo para llevarlo natural y recurrir a los químicos para que sea bonito incluso llevar el pelo motoso para algunos es sinónimo de burla, que eres negro o negra más runa, falta de dinero para alisarte, ponerte extensiones o trenzas”.

La segunda reina afrodescendiente que tuvo Ibarra manifiesta que el cabello motoso crece naturalmente de acuerdo a su textura. Lo define como sinónimo de afro, rizado, crespo, natural, lo simboliza como identidad negra, poder y orgullo, bonito y diferente y como un empoderamiento de la mujer negra mediante la aceptación de su pelo, aceptación de sus raíces”. Su mensaje es “amar lo que uno es y de dónde es”.

En su revista digital ‘Pelomotoso’ Eliana transmite tutoriales en los que guía sobre cómo llevar de mejor manera el cabello crespo.“Tenemos metido en la cabeza que el patrón de belleza es el cabello lacio, pelo largo y que nuestro pelo es feo como para salir a la calle”. Con su iniciativa, ha conseguido que mujeres amen su cabello rizado y motoso y lo luzcan con orgullo. “Nuestro pelo habla por sí solo y tenemos que aceptarnos... tenemos estereotipos mundiales impuestos...”. Eliana Ayala espera que las mujeres afrodescendientes comprendan que no deben cambiar su esencia para ser aceptadas por la sociedad.

Eliana, en diálogo telefónico con EL NORTE, desde España, dijo que se le abrieron puertas en el ámbito profesional, luego del reinado. Fue azafata en una aerolínea internacional. Trabajó como asesora en el Municipio de Quito; allí conoció a su esposo, el español Louis-Philippe Capo, con él y su hija Sofía reside en Barcelona.