16-09-2018 | 00:02

Malos ‘graffitis’ ganan espacio en Ibarra

En el 2013 se realizó la socialización del proyecto de ordenanza de control y regulación del graffiti. Sin embargo esa normativa no se cumple al 100%.

Ibarra. Edificios, monumentos históricos, iglesias, escuelas, casas y otros muros públicos han servido de lienzo para que los jóvenes se expresen con malos “graffitis” y rayas por toda la ciudad.

En Ibarra se puede observar por varias calles una serie de ‘firmas’, ‘bombas’ o ‘rayones’ hechas a base de aerosol.

El feo graffiti se ha vuelto un dolor de cabeza, no sólo para las autoridades municipales, sino también para los propietarios de casas.

Se cierran las puertas. En la actualidad hay artistas urbanos de diversas edades, jóvenes y adultos, que buscan sitios adecuados para expresar sus pensamientos. Uno de ellos es Francisco Palacios, un ibarreño de 25 años de edad, quien está en este arte desde hace ocho.

Francisco al principio tuvo problemas para pintar.

Por ejemplo asegura que con el permiso necesario le paró la policía dos veces.

Ha soportado insultos de personas y también amenazas como por ejemplo que tendrá problemas con la Policía. Pero no ha pasado a mayores.

“En Ibarra no hay un programa o proyecto que permita el desarrollo de las distintas expresiones artísticas en el espacio público. No hay festivales ni encuentros que faciliten sitios o materiales para el mural o graffiti. Por este motivo la gestión de esos recursos son autónomos y al no haber una cultura del disfrute de dichas expresiones por parte de la gente, las puertas se cierran cuando se pide permiso”, manifestó el artista urbano.

Franz del Castillo, funcionario coincidió con Francisco, aunque dice que

el parque Ciudad Blanca hay paredes destinadas para los artistas.

“Desde la dirección de Cultura damos un seguimiento y apoyo, sino es económico pero sí logístico, para quienes quieran hacer este tipo de actividades. Ibarra no cuenta con suficientes áreas. Se hicieron pequeños festivales para que los talentos realicen propuestas de graffitis. Tenemos convenios para que pinten las paredes de las instituciones educativas”, dijo el director de cultura del Municipio de Ibarra.

Sin embargo en ciudades como: Atuntaqui y Otavalo hay lugares específicamente para los grafiteros.

Las sanciones. . Grafitear en una propiedad privada o del gobierno en la que no se tenga permiso de hacerlo, pudiera ser considerado como un acto de vandalismo.

En Ibarra hay una ordenanza patrimonial para sancionar a quien sea sorprendido haciéndolo. Para Franz del Castillo, el buen graffiti no es vandalismo sino es una expresión plástica.

“Hay una ordenanza que faculta sanciones y pedí que se haga un seguimiento más grande, pero pienso que más que poner sanciones es culturalizar a los ciudadanos”, dijo la autoridad de la ciudad.

La edificación patrimonial de Ibarra es el punto más vulnerable para quienes practican esta actividad, pero mal entendida.

Una de estas locaciones más afectadas es el Centro Cultural El Cuartel.

“No hay una ordenanza que faculte donde se haga un mural.

En el Centro Cultural El Cuartel graffitiaron con frases que luego de una investigación los autores fueron ciudadanos venezolanos. Hay que tomar en cuenta que el edificio de El Cuartel es uno de los Patrimonios más grandes de la ciudad.

Nos costó cerca de 1 000 dólares restaurar un espacio de no más de 3 metros, porque al ser una piedra porosa absorbe la pintura y es más complicado reparar”, dijo Del Castillo.

Hace cinco días la pared del Centro, ubicada en la calle Flores y Bolívar, fue nuevamente ‘rayada’.

Según el funcionario municipal no hay recursos para una vez más realizar el mismo tratamiento que se hizo hace un par de meses.

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