12-07-2018 | 00:54
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Madera ecológica hecha de plástico y residuos florícolas

Se presentará un foro el 17 de julio en el aula virtual de la FICA, en la UTN, para dar a conocer lo que se puede hacer con este producto reciclado.

Ibarra. ¿Habías escuchado antes de la madera plástica? Los estudiantes de la carrera de ingeniera industrial de la Universidad Técnica del Norte, UTN, trabajan en el proyecto para darle un nuevo uso al plástico y a los desperdicios florícolas.

Las máquinas para tener la muestra de la madera están en el laboratorio de procesos físicos, ubicado en el antiguo hospital de Ibarra.

Actualmente los estudiantes y el profesor Andrés Cruz están por terminar la primera fase, que es analizar el producto.

Durante el proceso se selecciona el material; el plástico se tritura en un molino; las fibras vegetales como los tallos de rosa, cáscara de guaba, totora, caña de azúcar, de maíz, cabuya y plátano se pulverizan, después se hace una mezcla del 80 % de plástico reciclado y 20 % de fibra natural.

Para tener un resultado final el siguiente proceso es hornear o moldear a través de energía térmica, donde se hace la encapsulación de y la compactación para ser prensado el material.

El proyecto macro se denomina aprovechamiento de residuos pos-consumo para la elaboración de madera ecológica.

El objetivo es utilizar toda la generación de desperdicios para reducir la contaminación y dar un valor agregado a los productos, con la finalidad también de crear una economía verde que beneficie a la comunidad e industrialice al sector.

Motivación. El profesor Cruz contó que la idea nació de una problemática global.

Explicó que hay un continente de plástico ubicado entre América del Norte y el Occidente de Asia, donde existe una contaminación de plástico indiscriminada. Cruz aseguró que en la localidad tampoco hay una industria que se dedique a darle un tratamiento primario a los plásticos.

“El centro de acopio solo recepta las botellas, las prensa, las clasifica y las vende, pero eso no genera un valor agregado a la economía”.

Xavier Guerra, especialista de calidad ambiental del Ministerio del Ambiente, MAE, explicó que también están interesados en este tipo de proyectos.

“Se busca una visión integral que implica fundamentos sociales, económicos y sobre todo ambiental”, señaló Guerra.

Institución. El Ministerio del Ambiente quiere potenciar este tipo de proyectos como un vínculo entre la academia y la empresa privada, para que esta última se interese en la iniciativa y pueda financiar el producto.

Claudia Rodríguez, estudiante que forma parte del proyecto, manifestó que junto a sus demás compañeros hicieron un análisis estadístico y evidenciaron que en Ibarra no hay una empresa que se dedique a la fabricación de este tipo de maderas.

“Los desperdicios agrícolas que se producen en la zona son muy requeridos para este tipo de aplicaciones”, añadió Claudia, quien agregó que a los artesanos de San Antonio les puede interesar el producto porque es madera plástica y que podrían usar en muebles.

Claudia, sus compañeros y el profesor, aspiran incluir en el proyecto a todas las partes interesadas y poder obtener la financiación de la industria privada y pública. “La idea también es conversar con los GAD municipales porque hemos visto la posibilidad de hacer bancas y juegos infantiles en los parques”.