17-05-2018 | 13:59

La lluvia empeoró la situación de una familia

    LLUVIA

    Ibarra.- La época invernal no sólo dejó afectados a varios hogares en el cantón Antonio Ante, sino que ha llegado a un lugar alejado y con grandes necesidades económicas.


Una familia, que aún no supera la muerte de su madre, ahora enfrenta las pérdidas y daños por las lluvias.

La última casa de adobe, ubicada en la vía a San Eduardo, sector San Miguel, es habitada por Gavino Bedoya y su familia. Hasta el mediodía de ayer continuaban recogiendo los restos de lo que quedó luego de que el agua inundara su vivienda.

Un pequeño espacio es la morada para ocho personas. En el terreno aledaño a su pequeña casa fabrican adobe y teja, que venden a diario por 20 y 7 centavos, respectivamente. El lunes la producción del día quedó totalmente destruida y la inversión de 150 dólares se llevó el agua.

Historia. Gavino, de 45 años, comenta que la fabricación de los materiales de construcción les permite pagar sus gastos de alimentación, pero que las necesidades son muchas. Su hijo Elvis menciona que el agua estaba a un metro de altura y que tuvieron que sacar sus cosas del interior para que no se terminen de dañar.

“Luego de la lluvia vimos que murieron 17 aves. El agua bajó en gran cantidad, queremos buscar con quién hablar porque tenemos inconvenientes con los propietarios del terreno aledaño”, mencionó Gavino, mientras mostraba la producción perdida y por donde bajó el agua la tarde del lunes.

Con notable nostalgia comenta que quiere buscar ayuda y ha asistido al Municipio de Ibarra, para que se solucione el conflicto con su vecino y la lluvia no afecte su vivienda.

“El terreno aledaño tiene su propietario y un día quitó el cerco y por eso ahora llega el agua a nuestra casa. Los bomberos llegaron cuando ya pasó el aguacero, cuando nosotros ya desviamos el agua”, mencionó.

Lugar. El hombre asegura que la distancia de su vivienda al centro de Ibarra y la falta de comunicación es un gran limitante para ellos. “Mi mujer se murió hace tres meses por falta de comunicación, y después dijeron a donde debía llevarle, ella tenía un tumor en el estómago”, dijo.

Su hijo Elvis también ayuda en la producción de adobe, dice que con su padre buscan un sustento para la familia, ya que no existen fuentes de trabajo. “Antes trabajaba como albañil en Santo Domingo, pero ahora ayudo a mi papá. Tengo un hermano que sufre epilepsia y debemos estar cuidándolo siempre”, agregó.

Necesitan ayuda. El joven que mencionó Elvis tiene 21 años. Con gran destreza recorre los terrenos del sector y cumple órdenes de su padre, quien manifiesta que averiguó sobre la ayuda que pueden recibir para él, sin embargo ningún organismo ha visitado su hogar.

Hace algunos meses les comentaron sobre una campaña y colocaron una bandera blanca, esperando que llegue la Misión Solidaria Manuela Espejo, pero nadie les ha visitado aún. “Para mi hijo me dan medicinas en el hospital San Vicente de Paúl y yo le compro otros medicamentos para que esté bien y no empeore su situación. A veces se cae y se lastima”, agregó.

“Tengo que cocinar para mis hijas que vienen de la escuela y luego ya nos ponemos a hacer tejas. Sí nos gustaría que nos ayuden y peor con las pérdidas que nos dejó la lluvia. Tenemos miedo de no poder controlar el agua”, finalizó Gavino.

Vinculada

Otra vivienda también se afectó

El inmueble de Beatriz Angamarca, ubicado en el barrio Santa Rosa del Tejar, también se inundó. La mujer comenta que en cada lluvia se entra el agua y quieren que les ayuden a solucionar el problema. “En mi casa vivimos cinco personas, la lluvia empezó a las 16:00 aproximadamente. Tuvimos que hacer un hueco en la pared de la cocina para que desfogue el agua”, manifestó la mujer.

Cifra

Ocho personas viven en la pequeña vivienda de adobe ubicada al filo de un barranco.