Polémica por la banda que se entregó a la nueva reina de Ibarra

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banda reina ibarraIBARRA. El evento galante de elección de la nueva soberana de Ibarra tuvo sorpresas desde un principio. La belleza de la mujer ibarreña representada por las 8 candidatas fue indiscutible, pese a que en algunas de las jóvenes los nervios actuaron “irresponsablemente”.


Las mejores galas se hicieron presentes en el coloso de la avenida Jaime Rivadeneira para mirar el espectáculo y para vivar desde las barras a su candidata predilecta.

El programa se extendió más de lo debido por cuanto hubo cortes inexplicables lo que hace ver que no hubo planificación ni un libreto estructurado que impida estos espacios de tiempo muerto.

Pero no fue solo eso, los “animadores”, pese a su experiencia no cautivaron al público, no lo “prendieron” ni pusieron el “condumio” necesario. Se les notó sin entusiasmo, mientras las barras actuaban bulliciosamente.

El discurso del alcalde privilegió a su equipo de trabajo, comparándolo con la selección del “Bolillo” Gómez, lo cual, para muchos no tenía razón de ser.

Quizá lo más notorio y que ha despertado a las redes sociales es la banda con los colores cambiados de la ciudad. El rojo en la parte superior fue cambiado por el blanco y viceversa, lo que motivó la perspicaz observación y crítica de quienes estuvieron presentes.

Las gráficas no pueden ser más elocuentes cuando la reina saliente Andrea Cevallos y la elegida, Janina Guzmán Endara posaron para los fotógrafos con bandas diferentes, aunque con igual inscripción de “Reina de Ibarra” y el año de su elección.

Ayer, la directora de Comunicación María José Torres en su cuenta de WhatsApp dijo que “eso pasa en las mejores familias”. Acusó “a un auspiciante que donó las bandas y las entregó de última hora con este error, pese a las insistencias y previo a la indicación de los colores establecidos por parte de los responsables del GAD. El lunes hacemos el cambio”, dijo.

Cierto grupo de asistentes al evento no guardaron el comportamiento debido y empezaron a abuchear cuando, producto de los nervios, las candidatas se detenían en sus respuestas, lo que incluso aumentó la tensión en Danely Aguas que en dos ocasiones olvidó su respuesta.

Las personas observaron igualmente la actitud del presentador Leonardo Yépez –uno de los críticos de la administración del alcalde Alvaro Castillo- que no se inmutó ante la desesperación de la señorita Aguas.

Con la cantante azuaya Sandra Argudo sucedió una situación similar. Su presencia en el escenario fue imponente y su voz impresionó, pero cuando quiso conectarse con el público no lo consiguió y más bien exigían su salida porque a esas alturas de la madrugada lo que se quería era saber el nombre de la nueva soberana y punto.

El concejal Carlos Arias fue el encargado de colocar la banda de Señorita Simpatía a Jeyna Chuquín, representante de Angochagua, pero no lo hizo bien y quedó colgando de los hombros de la candidata. Arias se retiró sin intentar remediar este inconveniente. Haney López se comidió en asegurar la banda de su compañera.

Otro inconveniente se dio con Gabriela Rosero quien fue nominada como Señorita Confraternidad, pero el vicealcalde Ramiro Páez le colocó la banda de Señorita Amistad, designación que en cambio fue para Danely Aguas. La concejala y exreina de Ibarra, Carla Proaño debía colocarle la banda correspondiente, pero la chica Rosero que estuvo con la banda equivocada se le adelantó, se sacó y la puso a su compañera.

Nunca hubo la banda de Señorita Confraternidad. La edil se quedó sin piso y no tuvo más que acercarse, darle un beso y retirarse, no hizo nada más.