El sueño de Nolan y Scott es diseñar prótesis baratas en Ecuador

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El sueño de Nolan y Scott es diseñar prótesis baratas en Ecuador

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gringosScott Cunnington, de 23 años, y Nolan LeSueur, de 24, nacieron y viven en Utha, Estados Unidos, pero son ciudadanos del mundo, en especial de América Latina.


Ambos estudian en la misma universidad, donde se conocieron y decidieron que el objetivo de sus vidas sería la solidaridad con quienes los necesiten.
En los primeros meses de este año, mientras estudiaban uno de los cursos que exige su carrera, la Ingeniería Mecánica, resolvieron salir de su país cuando llegara el verano y entraran al periodo de vacaciones.
Nada es casual en la vida y ellos lo comprobarían meses después de la tarde en que abrieron una laptop, teclearon y empezaron a googlear las palabras América Latina, prótesis, mecatrónica, biomédico...
No se trató de un juego de palabras, como el Scrabble, sino de una necesidad de combinar la pasión por conocer el mundo con lo que sienten en sus almas: la solidaridad por los desvalidos, por los pobres, por quienes no tienen dinero para vivir una vida digna.
Así aparecieron en la pantalla dos palabras mágicas: Prótesis Imbabura.
De inmediato escribieron a Robert Frank, su compatriota, un gringo de corazón gigante que un día ya lejano salió de su país, tomó la ruta para encontrarse a sí mismo y supo que sin esto la vida no tendría sentido.
Robert, director de Prótesis Imbabura, los invitó a venir y aquí estuvieron, en un lugar donde cada día viene personas con estremecedores dramas humanos.
Es gente humilde sin brazos, piernas o pies. Es gente que sufre de poliomelitis. Es gente que padece de parálisis cerebral.
Gente que requiere prótesis u órtesis pero que no tiene dinero y que le toca, como el caso de un adolescente que Scott y Nolan nunca olvidarán, fabricar su prótesis doméstica con un palo de escoba y una botella de Coca-Cola.
Hoy se van. Retomarán sus estudios y pronto serán ingenieros mecánicos con énfasis en biomédica. Y, quizás, la vida los traiga a Ecuador a quedarse para siempre.